RUTA 5
Distancia
61,83 km
Distancia
61,83 km
Dificultad
Fácil
Tiempo
12 horas 21 min
Etapas
4
Recorrido Completo
Etapa 1
Etapa 2
Etapa 3
Etapa 4
INFORMACIÓN TURÍSTICA
DESCRIPCIÓN DEL MUNICIPIO
MUNERA LA BELLA TIERRA DE QUIJOTES
Munera, pueblo afable y hospitalario, te da la bienvenida al campo de Montiel entre Molinos y Quijotes. Una parada obligatoria, para que puedas conocer de primera mano los escenarios que inspiraron a Cervantes y los campos que hicieron soñar al caballero de la Triste Figura.
RESEÑA HISTÓRICA Y PATRIMONIO
RESEÑA HISTÓRICA:
Su origen remoto queda evidenciado en los numerosos yacimientos arqueológicos que salpican su término, destacando la Morra del Quintanar y la de Los Casares, ambos de la Edad de Bronce. Desde la prehistoria, íberos, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos habitaron esta tierra legándonos un valiosísimo patrimonio.
PATRIMONIO HISTÓRICO/ARTÍSTICO
El Castillo, es uno de los lugares de referencia en Munera. Habitado desde la Edad de Bronce, con un poblado de la Cultura de las Motillas, hasta nuestros días han llegado los restos de una fortificación alrededor de la cual estuvo el primer asentamiento de la localidad.
El Castillo de Munera está declarado Bien de Interés Cultural y diversas campañas de excavación, consolidación y puesta en valor, han dejado a la vista del visitante diversos elementos que nos permiten hacernos una idea de su evolución en el tiempo.
Bien de Interés Cultural y centro neurálgico de la localidad, la Iglesia de San Sebastián es uno de los elementos de referencia en Munera. En este templo, conviven dos estilos arquitectónicos: el gótico tardío y el renacentista. Su construcción se realizó en tres fases:
En la primera fase (S. XV) se edificó la nave inicial con los cánones del estilo gótico: mampostería rústica, contrafuertes exteriores, arcos ojivales, bóvedas a varias alturas articuladas con terceletes.
En la segunda fase (principios S. XVI) se construyó la torre de la Iglesia con una altura de treinta y cinco metros y tres cuerpos.
En la tercera fase (finales S. XVI) se hace la ampliación de la nave con el crucero según los cánones del estilo renacentista.
En el cuarto tramo, donde antiguamente estaba situado el altar, se puede observar un fresco de estilo Barroco que representa al apóstol Santiago en la Batalla de Clavijo.
En la Capilla de D. Bartolomé Rodríguez Soria, párroco mártir que fue canonizado en 2007, se puede visitar un grupo escultórico de madera policromada, que representa a Santa Ana, la Virgen y el Niño, atribuido a Juan Martínez Montañés.
En el paraje de Los Casares se encuentra la Ermita de la Virgen de la Fuente, declarada Bien de Interés Cultural. Un templo sencillo rodeado de un paraje de belleza serena que invita a la contemplación.
Se trata de una edificación de nave única y planta de cruz latina, sus bóvedas se apoyan sobre arcos de medio punto y pilastras. Los capiteles están unidos por impostas molduradas.
La devoción a la Virgen de la Fuente es muy remota, tenemos constancia de su veneración ya en el año 1549. La fama de sus milagros atrajo frecuentes peregrinaciones durante el siglo XVII, propiciando una ampliación que dio forma al actual edificio.
La Molineta está situada en la plaza de Emilio Solana Morcillo, su construcción data del año 1861, este fue uno de los dos molinos de viento que existieron en la localidad, siendo el único visitable en la actualidad. Restaurado por el Ayuntamiento de Munera, en 2006 fue inaugurado como Museo foto-etnográfico y gracias a las donaciones de los munereños en su interior se puede recorrer la historia, tradiciones y cultura de la localidad.
Esta misma plaza también cuenta con un Quijote y Sancho elaborados en hierro fundido obra del artista local Emilio Solana, que recuerdan el nexo de unión de la localidad con la universal obra de Cervantes: las célebres Bodas de Camacho el Rico con la hermosa Quiteria. Narradas en los capítulos XIX, XX y XXI de la segunda parte y que un fraile trinitario munereño contó a Cervantes durante su cautiverio de Argel.
La plaza de Emilio Solana Morcillo se ha convertido en el centro neurálgico del turismo en Munera. En ella se encuentra, el Museo Foto-etnográfico La Molineta, custodiada por las esculturas de D. Quijote y Sancho Panza, un grupo escultórico homenaje a los agricultores y el Centro de Recepción de Visitantes. Es este un edificio polivalente con dos áreas bien diferenciadas: por una parte, la Escuela Municipal de Música y por la otra el Centro de Recepción de Visitantes.
Este espacio es el punto de recepción e información turístico de Munera. En él se recogen los orígenes más remotos de nuestro pueblo y los acontecimientos y personajes más relevantes de nuestra historia reciente. Así mismo el visitante puede disfrutar y conocer todo nuestro patrimonio donde convergen historia, cultura, literatura, fiestas y tradiciones.
El Centro de Recepción de Visitantes de Munera es parada obligatoria si quieres seguir las huellas de D. Quijote de la Mancha y conocer el nexo de unión de nuestro pueblo con la obra cervantina, en particular con las Bodas de Camacho narradas en los capítulos XIX, XX, XXI de la segunda parte de su universal obra.
El Molino de la Bella Quiteria es un molino de viento situado en el Paraje de los Casares, propiedad de la familia García-Solana Gavidia. Construido en 1975, hace referencia al pasaje de El Quijote donde tuvieron lugar las célebres Bodas de Camacho el Rico con la Bella Quiteria.
Se trata de un museo etnográfico de tres plantas dedicadas al menaje manchego, que se vería luego complementado por la construcción de la casa de Camacho el Rico y la de Basilio el Pobre.
Cada primer sábado de julio se celebra en este enclave uno de los concursos literarios más longevos de la región, el Concurso Literario Molino de la Bella Quiteria. Tras la lectura de los trabajos ganadores los asistentes pueden degustar una merienda típica a base de gachas, tajadas de tocino, queso manchego y rolletes o frutas de sartén. Todo ello regado con la tradicional cuerva, en un ambiente inolvidable.
Munera es conocida por su tradición taurina desde hace siglos. Ya en el Voto de Villa en 1756, con el que se instaura la celebración de las Fiestas Mayores en el mes de septiembre, se hablaba de la celebración de festejos taurinos.
En 1913 se construye la actual plaza de toros. Su planta cuadrada por fuera, con contrafuertes exteriores y 2.500 localidades, caracterizan a esta pequeña joya manchega. Desde 2014 es de titularidad pública, siendo su propietario el Ayuntamiento de Munera.
PATRIMONIO NATURAL
Munera es conocida como “Munera, la bella”. Belleza que se encuentra en su entorno natural, en su folclore, en sus costumbres, en la hospitalidad de sus gentes y en el paisaje artístico urbano que adorna sus calles, plazas y parajes.
Actualmente hay dos miradores en Munera, dos bellos emplazamientos para asomarse al paisaje del Campo de Montiel y a la llanura de La Mancha. En nuestros campos quedan reflejados nuestros productos más tradicionales: aceite de oliva, azafrán, queso, miel, cordero, setas de cardo o los productos de la huerta, como las que se pueden ver desde estos miradores en los márgenes del Río Quintanar.
Así mismo se pueden observar los modernos molinos de viento, fuente de energía renovable y que están impulsando la obtención de energía limpia y económica en la comarca.
El paseo de los Riscos custodiado por una frondosa pinada, rodea el sur de la localidad uniendo la Fuente “Nueva” con los aledaños del Castillo y caminando en paralelo a uno de los tramos de la Ruta del Quijote. Parajes como el Calzadizo, lugar emblemático en el recuerdo de muchos munereños son vestigio del modo de vida tradicional en la localidad.
Posee una gran belleza, debida en mayor medida al conjunto de vegetación que conforma la vida arbórea de este bonito paraje: rosales, pinos, olivos, higueras, etc. Merece la pena visitarlo, tanto de día como de noche, ya que goza de una iluminación artificial sorprendente, la cual resalta su belleza.
Por su estratégica ubicación entre el Campo de Montiel y La Mancha, Munera cuenta con una riqueza natural extraordinaria. En su paisaje el visitante encontrará encinas, matorrales, arbustos, ecosistemas del monte mediterráneo y cultivos tradicionales: cereales, olivos, vid y almendros. La gran diversidad de fauna, en especial en lo que respecta a las aves, congrega cada vez a más “birdwatcher”. Así mismo la caza menor, sobre todo la perdiz roja, serán un reclamo para los aficionados a la misma.
El visitante puede disfrutar de varias rutas de senderismo cuyo contenido completo puede consultar en la guía Rutas de Munera o en la web www.rutasdemunera.es.
ARTESANÍA:
Manos artesanas.
Aunque muchos de los oficios tradicionales se han ido perdiendo, todavía se siguen realizando en Munera numerosos productos y trabajos artesanales, cuyo proceso de elaboración a mano se ha venido transmitiendo de generación en generación.
Cabe destacar en este punto la artesanía del telar, un oficio casi desaparecido del que todavía se conservan en esta localidad algunos ejemplos, ya que existen varios telares particulares usados para realizar tejidos manchegos, alfombras, mantas o elementos decorativos.
Tampoco podemos olvidar el trabajo del esparto, un oficio completamente artesanal y que conlleva un laborioso proceso desde la recogida de la planta y su posterior secado, hasta la realización de la “pleita” con la que se confeccionan finalmente diversos objetos como cestos, posetes, las tradicionales “seras” para los pasillos, moldes para la elaboración de los quesos, etc.
Además, desde la Universidad Popular de Munera son varios los cursos que, desde su creación, se vienen organizando con el objetivo de mantener e impulsar ciertas labores artesanales como los bordados a mano, la confección de refajos o el encaje de bolillos.
También las Jornadas de las Bodas de Camacho, que se vienen celebrando en nuestro municipio desde el año 2.015, constituyen un marco excepcional para el fomento de la actividad artesanal, representando una magnífica y variada muestra de trabajos artesanos como alfarería, esparto, tallado de piedra y madera, guarnicionería y ganchillo, entre otros.
FIESTAS
La vida social en Munera está vinculada a un amplio repertorio de fiestas populares, celebraciones religiosas, leyendas, tradiciones y actos culturales.
A lo largo del año se vienen sucediendo una amplia variedad de fiestas que aúnan tradición y actualidad confiriendo gran dinamismo a la agenda cultural local. Entre ellas nos encontramos los arraigados carnavales, la solemne Semana Santa, las romerías de San Isidro y San Cristóbal o las Jornadas de las Bodas de Camacho.
La idiosincrasia de las tradiciones populares en Munera, queda reflejada en la celebración de la Noche de la Encantá. Según cuenta la leyenda, en la mágica noche de San Juan, una bella joven vestida de blanco se aparece entre los muros del castillo peinando sus largos cabellos y hechizando a todo aquel que osa mirarla.
Con motivo de esta tradición oral, el sábado más próximo a la noche de San Juan, Munera celebra a los pies del castillo la fiesta de La Encantá. Los miembros del grupo de teatro local Despertares son los encargados de representar, año tras año, esta leyenda que goza de gran popularidad sobre todo entre los más jóvenes, ya que después la fiesta se ameniza con conciertos de música rock y folk.
Otra celebración singular son las Fiestas de la Juventud, estos festejos tienen su origen en las denominadas “fiestas de la primavera” celebradas por primera vez en 1966, pero es a partir de 1982 cuando reciben el nombre actual, celebrándose siempre a finales de julio.
Comienzan con el acto de presentación de las Munereñas y los Munereños de Honor y a lo largo de sus cuatro días de duración, no faltan las competiciones deportivas, las verbenas, y la suelta de vaquillas, atrayendo cada año a más visitantes.
Feria y fiestas patronales. Del 20 al 25 de septiembre.
La Feria de septiembre es la celebración más importante del año en nuestra localidad. Pocos pueblos de nuestro entorno mantienen con tanto arraigo las tradiciones en sus fiestas patronales. Es por esto y por su antigüedad que nuestra feria ha sido declarada de Interés Turístico Regional.
El origen de la Feria de Munera se remonta a 1756, año en el que se firmó el Voto de Villa, documento donde se establece cómo se deben de celebrar estas fiestas en honor a nuestra patrona la Virgen de la Fuente.
La tradicional luminaria, junto al Pórtico Literario, da paso a unos días llenos de actos tan relevantes como la renovación del Voto de Villa, la Salve a la Virgen o la ofrenda floral a la patrona donde los refajos y las manchegas llenan la plaza de color y folclore.
Festejos taurinos, comedias, bailes y verbenas atraen a numerosos visitantes de la comarca a visitar y disfrutar de Munera y de su feria.
PUNTOS DE INTERES TURISTICO
PUNTOS DE INTERES TURÍSTICO
DÓNDE COMER Y DÓNDE DORMIR
ALOJAMIENTO:
| Hotel Restaurante Miguel Hernández | Carretera De Badajoz Valencia, KM 455, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 24 15 | |
|---|---|---|---|
| Hospedería Bodas de Camacho | Calle Iglesia, 1, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 50 13 | https://hospederiabodasdecamacho.com/ |
| Casa Rural de Basilio el pobre | Calle Iglesia, 1, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 50 13 | https://hospederiabodasdecamacho.com/ |
| Casa Rural Finca “El Gavilán” | Carretera CM-3133 km 1,1 02612 Munera, Albacete. | 699 82 21 69 | https://www.fincaelgavilan.com/ |
GASTRONOMÍA
| Hotel Restaurante Miguel Hernández | Carretera De Badajoz Valencia, KM 455, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 24 15 | Item 3 |
|---|---|---|---|
| Hospedería Bodas de Camacho | Calle Iglesia, 1, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 50 13 | https://hospederiabodasdecamacho.com/ |
| Casa Rural de Basilio el pobre | Calle Iglesia, 1, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 50 13 | https://hospederiabodasdecamacho.com/ |
| Casa Rural Finca “El Gavilán” | Carretera CM-3133 km 1,1 02612 Munera, Albacete. | 699 82 21 69 | https://www.fincaelgavilan.com/ |
| Casa Rural de Basilio el pobre | Calle Iglesia, 1, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 50 13 | https://hospederiabodasdecamacho.com/ |
| Casa Rural de Basilio el pobre | Calle Iglesia, 1, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 50 13 | https://hospederiabodasdecamacho.com/ |
| Restaurante El Viso | Ctra. Villarrobledo, 4, 02612 Munera, Albacete | 967 37 30 40 | https://sites.google.com/view/elvisorestaurante/inicio |
| Bar Restaurante La Piscina | Carretera Valencia-Badajoz, km 386, 02612 Munera, Albacete. | 609 00 59 17 | |
| Merendero La Fuente | C/ Virgen, 16, 02612 Munera, Albacete. | 678 47 96 51 | |
| Tapería La Torre | C/ Virgen, 4, 02612 Munera, Albacete. | 667 41 24 36 | |
| Entreamigos | C/ Mayor, 75B, 02612 Munera, Albacete | 648 79 65 30 | |
| La Plaza | C/ Bonifacio Sotos, 3, 02612 Munera, Albacete. | 657 86 69 57 | |
| Casino “La Amistad” | Plaza de la Constitución, 2, 02612 Munera, Albacete. | 967 37 20 06 | |
| Bar Vicente | C/Ramón Coderque, 1, 02612 Munera, Albacete | 644 94 09 11 | |
| Don Pato – Cafetería – Heladería – Bar | C/ Mayor, 75, 02612 Munera, Albacete | 609 02 50 29 | |
| Story Cafetería | Plaza del Cazador Leonardo Requena, 3, 02612 Munera, Albacete. | 677 35 27 85 | |
| Asador “El Dorado” | C/ Dulcinea, 7, 02612 Munera, Albacete. | 657 61 56 13 | |
| La PlaZeta Churrería | C/ Mayor, 74, 02612 Munera, Albacete. | 656 92 02 74 | |
| Churrería Hermanas García | C/ del Pozo, 85, 02612 Munera, Albacete | 684 30 93 72 | |
| Café Bar + ke Copas | C/ Varea, 56 bajo, 02612 Munera, Albacete | 693 74 38 78 | |
| Pub Wallace | C/ Albacete, 11, 02612 Munera, Albacete. | 683 37 92 48 | |
| Pub Pony Express | C/ Mayor, 60, 02612 Munera, Albacete. | 605 92 45 79 | |
| Pub Voy Voy | C/ Mayor, 55, 02612 Munera (Albacete) | 711 75 39 30 |
DESCRIPCIÓN DEL MUNICIPIO
El Bonillo es una localidad castellano manchega situada en el Noroeste de la provincia de Albacete. y se encuentra ubicado en La Mancha, al norte de la comarca del Campo de Montiel, a una distancia de 69 km de la capital provincial, Albacete.
El término municipal limita al norte con los municipios de Villarrobledo y Munera, al este con el de Lezuza, al sur con los de Alcaraz, Robledo, El Ballestero, Viveros y otra vez Alcaraz, y al oeste con los de Villahermosa (Ciudad Real) y Ossa de Montiel. Está surcado en el norte por el río de Sotuélamos y el Córcoles; el sur lo riegan el Pinilla y los arroyos Sagés y Alarconcillo. La mitad este es zona de importantes humedales: se trata de las navas y navajos que, en régimen estacional, refrescan estas tierras manchegas y constituyen un hábitat ideal para toda clase de ánades, garzas y demás aves acuáticas.
Al norte de la carretera que une El Bonillo con Lezuza encontramos varias de estas lagunas: Navalcudia, La Isla, Navajolengo y Nava Colla. Cruzando la carretera se halla Nava Redonda y, algo más al sur, en el límite con el término del Ballestero, Navaconchel.
RESEÑA HISTÓRICA Y PATRIMONIO
RESEÑA HISTÓRICA:
El término municipal de El Bonillo, en época medieval, tenía infinidad de núcleos poblacionales (como demuestran las iglesias y ermitas que hay o había) distando poco entre sí (ermita de Pinilla, ermita de Sotuélamos, iglesia gótica en Cerro Bueno -la actual iglesia de Santa Catalina-, ermita de la Magdalena, Santa Ana, convento de Agustinos, ermita de San Roque), aunque los más importantes eran la aldea de Sotuélamos, San Miguel de Susaña y Santa Catalina (cerca de las Salinas de Pinilla). Estas, a caballo entre los siglos XII y XIII, se unieron en Cerro Bueno formando lo que hoy es El Bonillo, en el sitio donde se encontraba una pequeña iglesia de estilo gótico.
Se dice que la unión tuvo lugar porque estos tres núcleos de población se hallaban situados en vaguadas que, en época de lluvias, eran de fácil inundación, y porque en Cerro Bueno había mucha caza y buenas tierras. Poco después del año 1500 se le concede la independencia de la ciudad de Alcaraz.
De estas tres aldeas originales se conserva:
– Soto de Álamos (hoy Sotuélamos): pedanía de El Bonillo, hoy despoblada, situada al noroeste de la provincia de Albacete (España) y a unos 11 km al noroeste de su Ayuntamiento. Citado constantemente en la documentación del siglo XIII, fue capital de la parroquia medieval. El 20 de junio de 1566, con la ampliación definitiva de su término, fue anexionado por El Bonillo. Aunque despoblado oficialmente desde los años 50 del siglo XX, fue uno de los núcleos históricos de población más importantes de la zona, certificándose en su término asentamientos de población ininterrumpida desde la Edad del Bronce, encuadrables en la Cultura del Bronce Manchego. Fue uno de los nudos viarios de época romana más importantes de La Mancha confluyendo en él bastantes vías de otros núcleos de población cercanos. También fue uno de los núcleos que cedió población y dio origen a El Bonillo en la Edad Media. Su entorno y ubicación configura un interesante espacio natural cuyo eje vertebrador es el río Sotuélamos.
– San Miguel de Susaña: Data del Imperio Romano y se conserva una antigua posada actualmente conocida como Casa Redonda (el nombre hace referencia a su especial construcción), y vestigios de una calzada romana que iba desde la antigua Libisosa (hoy Lezuza) hasta Laminio (Alhambra). En los terrenos cercanos a la aldea los labradores habían encontrado recipientes de cerámica y monedas romanas.
– Santa Catalina: Era una aldea sujeta al convento de los Templarios, de estilo románico, habitado por los caballeros de la orden del Temple. Se conservan las pinturas en el artesonado, tapado por las bóvedas (entre el tejado y estas). Santa Catalina estaba cerca de las Salinas de Pinilla, que son de remotísima antigüedad. Parece ser que los romanos las aprovechaban, y prueba de ello son los restos de un campamento romano descubierto en las inmediaciones de las lagunas llamadas de las Salinas. Las salinas pasaron a ser en 1620 propiedad real, llamándoselas «El Real Saladero de Pinilla». Cuando la desamortización de Mendizabal pasaron a ser de titularidad privada.
Ya formado el pueblo, y absorbiendo a las gentes de los alrededores, el Bonillo pertenecía a la jurisdicción de Alcaraz. Cuando en 1475 la ciudad de Alcaraz se revela contra el Marqués de Villena, poniéndose de parte de los Reyes Católicos, los habitantes de El Bonillo se alzaron también en armas y solicitaron la ayuda de los alcaraceños. Estos enviaron sus tropas que, engrosadas con las de El Bonillo, se pusieron en marcha para liberar al pueblo de Munera del dominio del Marqués.
El 27 de noviembre de 1532 la Emperatriz Isabel le concede facultad para sentenciar sus propias causas civiles, siempre que no excediesen de los 400 maravedíes. La misma Emperatriz Isabel el 11 de enero de 1534 le concedía la propiedad de la Dehesa Nueva. Posteriormente el Emperador Carlos I de España y V de Alemania le concede el título de Villa por una carta privilegio dada en Barcelona el 12 de febrero de 1538 «Haciéndole merced a la Villa de El Bonillo de eximirla de la ciudad de Alcaraz donde era sujeta, y hacerla villa de sí y sobre sí y darle jurisdicción civil y criminal […] Y os damos poder y entera facultad para que podáis poner y tener, y pongáis y tengáis horca y picota…». Esta picota es el rollo-picota, hoy conocido como Rollo de San Cristóbal, donde se ajusticiaba y exponía a los reos a la vergüenza pública.
El 20 de junio de 1566 Felipe II ratificó la concesión otorgada por Carlos I, y le amplió la jurisdicción «… Se le amplíe y acreciente de nuevo dos terceras partes de dos leguas vulgares que hay de término desde la Villa de El Bonillo hasta el mojón de Villarrobledo que es junto a la ermita de Sotuélamos […] y que la misma ampliación se le dé a la redonda y contorno de la dicha Villa de El Bonillo.»
PATRIMONIO HISTÓRICO ARTÍSTICO:
Arte
Museo Parroquial de El Bonillo. La riqueza de la iglesia de El Bonillo va más allá. En su interior se esconde una de las joyas de la corona de este municipio, un museo sacro que da cobijo a obras cuyo valor es incalculable. Entre ellas, podemos contemplar una de las más representativas para los bonilleros, El Cristo de los Milagros, del artista Vicente López; El Cristo abrazado a la cruz, de El Greco; San Francisco de Paula, San Vicente Ferrer y San Pedro Arrepentido, obra que se le atribuye a José Rivera, y La Magdalena, de Andrea de Sarto, entre otras pinturas. En la actualidad son los miembros de la cofradía del Cristo de los Milagros, quienes custodian este legado artístico y hacen las veces de guía a quienes están interesados en visitar este museo. Sólo el año pasado, alrededor de 700 personas se acercaron a contemplar esta muestra. Sin embargo, lo que se pretende en un futuro no muy lejano es favorecer y mejorar la accesibilidad a esta sala. Es decir, que tenga un horario de apertura al público definido, tanto por la mañana como por la tarde y se convierta en un atractivo más de cara a la revitalización turística de nuestra localidad.
Cristo abrazado a la cruz, de El Greco. Dentro del Museo Parroquial, mención aparte merece una de las obras más importantes de la provincia de Albacete, El Cristo abrazado a la Cruz de Domenico Theotocopuli, “El Greco” (1541-1614), que destaca, entre otros muchos matices, por su calidad artística y su fuerte expresión religiosa. El lienzo representa a Cristo en pie, con gran templanza, sobre un fondo atormentado, con túnica roja y manto azul, con marcados plegados en juegos de claroscuro, quien abraza la Cruz con manos alargadas de gran belleza, que pareen acariciarla. En la cabeza lleva una dura corona de grandes espinas, mientras la mirada se pierde hacia los cielos en aceptación plena de la voluntad del Padre.
La obra presenta las características propias de las obras del artista, figuras alargadas, pinceladas ligeras, colores contrastados, expresiones profundas, la aureola cuadrada, un ligero amaneramiento en las figuras, y si no fuera suficiente para su atribución, encontramos la doble firma del autor, una en latín y otra en griego. El tema repite otras composiciones del artista, como lo es la versión del Museo del Prado, pero en este caso, según los especialistas debe considerarse superior a la del Prado. Según los autores que lo han estudiado la obra corresponde a la etapa más brillante del artista entre 1590 a 1596.
La identificación del cuadro se produjo en 1928, que, con motivo de la selección de obras para la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla, el escultor Ignacio Pinazo y el periodista Abraham Ruiz lo localizaron colgado a bastante altura en la Iglesia parroquial. Durante la Guerra Civil permaneció guardado en el Banco de España, y en 1970 fue restaurado por el Museo del Prado, luciendo actualmente toda su belleza y esplendor.
Si el pueblo de El Bonillo tiene alicientes para visitarlo, su museo parroquial y este cuadro en especial son motivo suficiente para acercarnos a él, y contemplar sin prisas este Cristo abrazado a la Cruz, que expresa y llena de sentido nuestra vida, invitándonos a llevar las dificultades y sufrimientos de la vida con esa paz y aceptación de la Cruz que nos contagia esta obra.
Tablas de Juan de Borgoña. Presentadas oficialmente en la Parroquia Santa Catalina de El Bonillo el pasado 1 de abril de 2023 y actualmente expuestas en una Sala de Exposición Permanente habilitada especialmente a tal efecto en la propia parroquia, las Tablas de la Escuela de Toledo y Juan de Borgoña, considerado uno de los introductores del Quattrocento italiano en Castilla, fueron descubiertas durante la restauración del Retablo de San José de la Parroquia, en lo que supuso un hito cultural incluso a nivel nacional, con una dimensión e importancia, según medios especializados, que las convierten en un tesoro cultural y artístico único, recuperado después de un enorme trabajo de restauración ejemplo de colaboración entre administraciones e instituciones tanto laicas como religiosas.
Órgano Barroco, que data de finales del S. XVIII, aunque existen escritos de 1549 donde se señala su existencia. En 1690, Julián de Alcarria construye uno nuevo con nueva caja, aprovechando parte de la tubería del antiguo. A principios del siglo XVIII y debido a las obras realizadas para ensanchar el templo de Santa Catalina, se hace aconsejable la construcción de un órgano mayor y entre 1770 y 1780 se construye el que ha llegado hasta nuestros días. La restauración de este órgano concluyó en 2004, tras dos años de trabajos a cargo del prestigioso organero francés Alain Faye, ayudado por Eric Menguy y Etienne Fouss.
Actualmente, es una de las sedes de los ciclos anuales de Conciertos de Órganos Barrocos de Albacete que organiza la Diputación Provincial junto con el Ayuntamiento de El Bonillo y la Parroquia Santa Catalina.
Se puede consultar el folleto informativo de la Iglesia y el Museo Parroquial Santa Catalina en el enlace:
https://www.turismoelbonillo.com/bonillo/web_php/imatges/guias/1751860a620962e30c521172981.pdf
ARQUITECTURA HISTÓRICA:
Edificio del Ayuntamiento de El Bonillo. En la Plaza Mayor de El Bonillo, frente a la Iglesia Parroquial, se contempla el Ayuntamiento. Un edificio del año 1599 con dos arquerías de estilo vandelviresco en el que se puede diferenciar el escudo de la localidad en su parte derecha.
Esta representación heráldica está formada por una torre central custodiada por dos sabinas y con una referencia al agua en su parte inferior, lo que representa las principales señas de identidad de los bonilleros; su sistema lagunar, su bosque de sabinas y la torre de Santa Catalina. El Ayuntamiento de El Bonillo es de estilo vandelviresco, se conserva un incunable de 1487, se trata de un códice de las cortes de Aragón. Forma junto a la iglesia el centro monumental de El Bonillo, incluido dentro de la ruta de Vandelvira.
El Ayuntamiento junto con la Iglesia constituye el centro monumental de la villa, incluido dentro de la ruta dedicada al arquitecto alcaraceño de la época renacentista Andrés de Vandelvira.
Parroquia de Santa Catalina. Obra del siglo XVIII, construida encima de otra del siglo XVI. Su planta es de salón con pilares de planta cuadrada y cúpula de crucero, en la torre se conserva una ventana plateresca de admirables proporciones. Posee un admirable retablo Barroco Churrigueresco en el que se alza Santa Catalina, patrona del municipio. Es del tipo de gran cascarón semicircular con columnas salomónicas y estípites cuenta con doce altares.
Escalera de Santa Catalina. Da acceso a la torre de la iglesia, y es de tipo caracol de Mallorca, de clara filiación Vandelviresca, aunque de un periodo tardío.
Rollo Picota. Sobre el cerro de San Cristóbal ser encuentra El Rollo, construido en piedra con forma cilíndrica, tiene una altura de cinco metros y se calcula un peso de 6200 kg aproximadamente, fue levantado en 1538. Era el símbolo de la jurisdicción del pueblo y servia para aplicar justicia, fue concedido a El Bonillo de manos del emperador Carlos I de España y V de Alemania, Felipe II confirmaría después sus privilegios.
Capilla del Cristo de los Milagros. Situada en la calle cuyo nombre es un homenaje al Patrón de El Bonillo (Capilla de `El Cristo´), se encuentra situada en la antigua casa de Antón Díaz, el panadero en cuyo horno, según la leyenda, sudó el crucifijo traído desde Roma, regalo de su primo, el franciscano Pedro Carralero.
Allí, cada 4 de marzo y cada 14 de septiembre, festividades en Honor al Patrón del municipio, dicho crucifijo, que representa al Stmo. Cristo de los Milagros, visita esta Capilla, en las procesiones celebradas en honor a la festividad del Patrón de El Bonillo. Se piensa que puede ser del año 1.640
Ermita de la Pura. Histórica ermita, cuya restauración finalizó en junio de 2020, se encuentra en la calle Cruces de nuestra localidad, y es uno de los exponentes de un pasado muy ligado al mundo eclesiástico, ya que sabemos, por los restos salpicados en todo nuestro municipio, que en el medievo existían en la zona numerosos grupos poblacionales ya que quedan los restos de numerosas ermitas muy cercanas entre sí, y tal vez El Bonillo sea uno de los lugares de la región en el que más espacios sagrados se han encontrado por metro cuadrado. Sabemos que se dedicaron ermitas a la Magdalena, a Santa Ana, a San Roque y a La Pura. Pero además están el convento de los Agustinos y la iglesia gótica de Cerro Bueno, hoy llamada Santa Catalina, y cómo no la ermita de su pedanía en Sotuélamos.
Además, han sido varios los vestigios y restos arquitectónicos encontramos en El Bonillo, entre los que podemos destacar el Paerazo de San Miguel de Susaña, uno de los núcleos fundacionales del municipio del que se dan más datos en el apartado de historia, y las ruinas de la Ermita de Santa Ana, que constituyen unos sólidos restos totalmente abandonados. Se piensa que pueden ser de origen románico, posiblemente del siglo IX. Situada a las afueras del pueblo, entre las carreteras que conducen a la población vecina de Munera y a la pedanía bonillera de Sotuélamos.
Se puede consultar el folleto informativo sobre Historia y Arquitectura de El Bonillo, en el enlace https://www.turismoelbonillo.com/bonillo/web_php/imatges/guias/10960a6206307608216311208.pdf
PATRIMONIO NATURAL:
Ecosistemas Naturales
El Sabinar es el Ecosistema de Monte Mediterráneo de Sabina albar (Juniperus thurifera) con sotobosque de Romero, Tomillo, Esparto, Santolina, Mejorana y otras aromáticas que le confieren un olor especial. Aquí la Sabina crece cerca de los 1000 metros de altitud en suelos esqueléticos con muy poca profundidad en donde a veces aflora la roca madre.
Nuestros sabinares son de los más meridionales de toda Europa y en primavera despliegan un esplendor incomparable. En ellos vive el Conejo, una de las especies clave de la cadena trófica. Podemos encontrar Águila imperial ibérica, Búho real, Águila culebrera, Críalo, Rabilargo, Gato montés, Lirón careto, Gineta, Culebra de escalera, Sapo común, e infinidad de invertebrados, muchos de ellos propios de este ecosistema.
Cañadas. El Término Municipal de El Bonillo se reparte entre las cuencas hidrográficas de los ríos Guadiana y Júcar. De la cuenca del Guadiana son los ríos y arroyos que encontramos al norte, oeste y sur, y que forman las cañadas `de la Peña´ y el Alarconcillo, de Pinilla, Cañada Honda y Sages, y de los ríos Sotuélamos y Córcoles y sus arroyos. Y de la cuenca del Júcar tenemos las cañadas del río de Lezuza y los cursos de agua que confluyen en él al este del municipio.
Antaño llevaban agua todo el año, pero en la actualidad la bajada de los niveles de agua del acuífero hace que la mayoría de ellos sean estacionales, aunque muchos de ellos mantienen una humedad que hace que la vegetación de rivera, y en algunos casos el bosque galería mantengan su esplendor. En las rocas de estas cañadas anida el Búho real. Junto al río, entre Álamos, Chopos, Majuelos y Espinos vuelan Oropéndolas y Mirlos, y en el agua viven los Sapillos Pintojo y Moteado.
Estepa. Los eriales aprovechados tradicionalmente para pastos, con aromáticas, espinos, retamas y aliagas como vegetación más alta, junto a los campos de cultivos de secano, conforman unos ambientes favorables para aves como la alondra ricotí, avutarda, sisón, ganga, ortega, alcaraván y otras muchas costumbradas a la vida en zonas sin árboles y poca agua.
Nuestros eriales de tomillo y mejorana, tan conocidos por sus setas de cardo, mantienen un relicto de vegetación típica compartida en algunos casos con sabinares y encinares aclarados. Y allí encontramos al lagarto ocelado, la culebra lisa meridional, el sapo común o la liebre.
Encinar. Más o menos aclarados por las talas de antaño, los encinares del Campo de Montiel mantienen su vigor y pureza en muchas zonas de nuestra comarca. En los más densos es cada día más numeroso el Jabalí, y la Perdiz y el Conejo les han dado fama internacional entre los aficionados a la caza menor.
Las matas, o encinas, o chaparros, o carrascas, como queremos denominar al árbol señero de nuestros campos, crean un ecosistema con el sotobosque típico de las aromáticas de la zona acostumbradas a suelos calizos. El Arrendajo, el Pito real y el Mochuelo anidan en ellas, y por la superficie del terreno encontraremos a la Culebra bastarda, al Ratón de campo y a los Sapos corredores en las zonas más húmedas.
Salinas de Pinilla. De esta explotación salina, ya en uso en la Edad Media, no sólo es interesante la fauna y flora crecidas en un entorno salino, sino las propias instalaciones tradicionales. Recientemente se ha descubierto una nueva especie de planta halófila.
Las grandes balsas, construidas con diques de piedra seca y barro, permitían que el agua estancada se secara, para retirar luego la sal de roca formada en el fondo. En las balsas encontramos praderas sumergidas y en tierra, albardinales. Pero lo más interesante es la Limonium Pinillense, recientemente clasificada, y la Althenia Orientales, la planta más rara y amenazada de las que crecen en entornos salinos.
Se accede desde El Bonillo en la carretera que va a la población vecina de Viveros, por la CM-3123, y podemos encontrarlas en el km 14,300. Se pueden visitar en cualquier época del año. Sin demasiadas exigencias, se recomienda ropa y calzado cómodo.
Espacios Naturales
Complejo Lagunar de Navalcudia. Este Complejo lagunar se sitúa justo en la divisoria de cabecera entre las cuencas hidrográficas de los ríos Guadiana–Júcar, consistente en un conjunto hidrogeológico-funcional de numerosas dolinas y lagunas que constituyen el área de alimentación principal, del Sistema Acuífero 24 “Campo de Montiel”, entre los términos municipales de El Ballestero – El Bonillo – Lezuza. El complejo comprende, no menos de 60 formaciones lagunares, generalmente de tipo artesa, con paredes verticales y poco profundas, con fondo plano, y generalmente identificadas en la zona con el nombre toponímico de navas o navajos. Aunque también se hacen alusión al término “laguna”.
Entre estas 60 formaciones, cabe destacar sólo una veintena, como las más principales y representativas del complejo, y que se reconocen en la zona por topónimos propios.
En referencia a las lagunas y charcas manantiales, aunque fundamentalmente también corresponden genéticamente a dolinas, se diferencian de las hoyas, tablas, navas o navajos, en que las primeras pueden presentar descarga exorreica hacia el exterior del cuerpo de agua; mientras que las segundas, son cuerpos de agua casi exclusivos para la percolación de aguas superficiales hacia el medio subterráneo (acumulación de lluvia y/o nieve, como flujo exclusivo endorreico). Por tanto, las primeras, pueden presentar rebosamientos de agua, de manera que puede escapar de los lechos para formar pequeños regueros que se convierten en arroyuelos, y después, en los primeros tramos de cabecera de los ríos esteparios característico del Campo de Montiel.
Mirador de Aves Esteparias. El mirador de aves esteparias es una edificación situada en mitad de la ZEPA (Zona de Especial Protección para Aves) de `Esteparias de El Bonillo´ cuya finalidad es la observación de las distintas aves que viven en este espacio protegido. Lo ideal es acceden al mirador con un catalejo típico de observación de aves, o en su defecto unos prismáticos. La panorámica que desde sus ventanas se divisa es muy amplia, por lo que raro es el día que no se observan las aves más grandes de la zona, las avutardas.
La ZEPA (Zona de Especial Protección para Aves) de Esteparias de El Bonillo acoge como principales valores naturales los ambientes de pastizales mediterráneos xerofíticos (eriales) y cultivos, en su conjunto de gran interés para aves esteparias. Aquí podemos encontrar, como especies más raras, a la Alondra ricotí y a la Avutarda (entre muchas otras). Este ENP forma parte de la Red Natura 2000, y ocupa una superficie total de 17.279 ha.
Zona de Importancia para el Águila imperial ibérica. En el año 2003 apareció el Decreto 275/2003 con el que se aprobaron los planes de recuperación del Águila imperial ibérica en Castilla-La Mancha. En estos planes se señala que todo el Término Municipal de El Bonillo se considera `Zona de Importancia para el Águila imperial ibérica´. Prestando atención no es difícil ver volar por nuestros campos a esta estupenda ave, así como al Águila real.
Mirador Starlight. La comarca de la Sierra de Alcaraz y Campos de Montiel, es una de las zonas de España con los cielos más despejados para poder disfrutar del espectáculo que nos ofrece el conjunto de los diferentes cuerpos celestes. Por ello, El Bonillo ha sido uno de los 17 elegidos en la provincia de Albacete para convertirse en “DESTINO STARLIGHT”. Gracias a la colaboración de la Diputación provincial, la asociación Sierra de Alcaraz y Campos de Montiel (SACAM) y el Ayuntamiento, se ha instalado un mirador estelar en El Bonillo, emplazado en el Campo Municipal de golf “La Lagunilla”, un entorno con amplia visibilidad y un bajísimo nivel de contaminación lumínica. Con la instalación de este mirador, El Bonillo apuesta por el turismo astronómico, aprovechando las magníficas condiciones que facilitan la contemplación del cielo estrellado.
Rutas Naturales
El Bonillo en mountain bike. Se trata de una ruta que recorre casi todos los hábitats y entornos más destacados del término municipal de El Bonillo, como son sus montes de Encina y de Sabina, sus campos de Cereal de Secano, el Pinar, sus cañadas-ríos-arroyos (Mingoyuste, Córcoles, Alarconcillo), las Navas y la ZEPA de Aves Esteparias. Además pasa junto al mirador de Aves Esteparias, junto al Campo de Golf y termina en el Casco Antiguo de El Bonillo.
Ruta para disfrutar de la Naturaleza de El Bonillo en cualquier época del año.
Ruta de El Quijote, Basilio y Quiteria. En los capítulos XIX, XX, XXI y XXII de la novela Don Quijote de la Mancha, se habla y detallan las Bodas de Camacho. Los historiadores y estudiosos sitúan la aventura por estas tierras, la mayoría la señalan del entorno de El Bonillo. Los protagonistas de la boda son el rico Camacho, la hermosa Quiteria, y el enamorado pastor Basilio. Muy posiblemente el pueblo de Basilio fuese El Bonillo.
Queriendo hacer un homenaje a esta historia se diseña la ruta, que recorre desde el “Cuarto de Camacho” hasta “Casa Quiteria”, dos antiguos topónimos que intentan refrendar el hecho de que Cervantes situó aquí sus famosas Bodas.
Ruta de Isabel de Avis y Trastámara. Ruta de la que podemos encontrar un recorrido estándar, de 11 km de recorrido, y su versión reducida, de 6 km de longitud. Esta ruta se ha diseñado con salida y llegada en el casco urbano. Recorre una zona en los alrededores de El Bonillo en donde hay varios arroyos, un ambiente ondulado con el típico paisaje de cañadas.
El recorrido del tramo más largo viene a coincidir con el perímetro de la Concesión a El Bonillo, por parte de Isabel de Avis y Trastámara (Isabel de Portugal, esposa del rey Carlos I de España), del terreno de la Dehesa Nueva en el año 1534.
ATENCIÓN: esta ruta tiene tres tramos muy cortos por carretera para unir caminos. Se ruega máxima atención y responsabilidad en esos tramos.
Ruta de las bodegas en el Sabinar. El Sabinar de El Bonillo, formado por Sabina albar (Juniperus thurifera), es uno de los ecosistemas más importantes e interesantes de la comarca natural del Campo de Montiel. La zona recorrida por esta ruta está protegida y forma parte de la Red Natura 2000, del LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) “Lagunas de Ruidera”.
El recorrido comienza junto a la carretera que une El Bonillo con Ossa de Montiel (CM-3123), a unos 11 km de El Bonillo. Se camina por el sabinar en dirección a la bodega Pago Finca Elez, y la mayor parte del recorrido discurre por buenas pistas entre sabinas. Se encontrarán algunos campos de cultivo de cereal, viñedos de las bodegas y almendros.
Ruta de los Pocicos. Ruta de dificultad fácil, sobre una distancia de 9.3 km y que parte del Parque Municipal Antón Díaz. Nada más salir se atraviesa el arroyo de la Cañada Vieja, y al poco se entra en la llanura cerealista que más adelante da lugar a la ZEPA de Aves Esteparias de El Bonillo. Se observa perfectamente desde sitios altos del camino algo característico de los campos de cultivo del Campo de Montiel: la heterogeneidad del paisaje, como un mosaico, debido a que las parcelas de terreno son pequeñas, o sea, que hay muchísimas lindes y linderos.
La planicie cerealista que se observa se encuentra a una altitud media de 1.000 m. Es zona de aves esteparias como la majestuosa avutarda, los sisones, alcaravanes, cernícalos, gangas, alondras, etc.
En su recorrido podremos disfrutar de una de las vistas más fantásticas de El Bonillo, en cualquier época del año. Pero al final del invierno, con los almendros en flor y la hierba verde, es insuperable.
Ruta del río Alarconcillo por la Almorada y Risco Colorao. El río Alarconcillo recorre el municipio de El Bonillo en su mitad oeste camino de Ossa de Montiel, y discurre por el pinar de reforestación (Monte Público) y por el sabinar. En su recorrido hay varias zonas interesantes, como la Almorada y alrededores, o los sitios en donde el agua, a lo largo de miles de años, ha labrado la roca y ha dado lugar a riscos verticales más o menos altos, como Risco Colorado.
Esta ruta se inicia en La Almorada, o Almorá, lugar que marca aproximadamente el punto en donde termina el pinar (hacia el este) y se inicia el sabinar (hacia el oeste). En nuestro recorrido, podremos admirar Risco Colorao, un pequeño cortado rocoso labrado por el río a lo largo de miles de años, y más adelante, llegaremos a un alto desde donde se puede observar el serpenteante cauce del Alarconcillo.
Ruta del Sabinar por los Blancos y el Infierno. El Sabinar es probablemente el hábitat más singular de los que existen en la comarca natural del Campo de Montiel. El ecosistema de Bosque Mediterráneo se forma en esta región normalmente a partir de la encina como especie principal, pero en sitios en los que a ésta no le gusta crecer, principalmente por la unión de suelo pobre y pedregoso y mucha altitud, la sabina la sustituye y forma bosques más o menos densos.
Existen en la mitad sur de la Península Ibérica muy pocos sabinares. Se denominan “termófilos” porque aguantan mucha temperatura en verano y reciben poca cantidad de agua por lluvia. Estos sabinares del Campo de Montiel son los más importantes sabinares termófilos que existen en el mundo, por extensión y grado de conservación. El LIC (Lugar de Importancia Comunitaria, de la Red Natura 2000) denominado “Lagunas de Ruidera” se crea sobre todo para proteger los sabinares, y llega hasta este lugar. Toda la ruta se incluye en el LIC.
Ruta por el cerro de los Barreros y la Nava de la Sierra. Sencilla ruta circular con origen y final en el casco urbano. Además, tiene 2 recorridos, de 10,5 y 12,2 km, por si se quiere hacer más larga o más corta.
Parte de la explanada frente al parque municipal “Antón Díaz” camino del Cerro de los Barreros, con un primer trayecto donde las subidas y bajadas indican que estamos en una de las zonas con orografía más ondulada de los alrededores. El Cerro de los Barreros es el punto más alto de toda la comarca. En sus inmediaciones hay un parque eólico, y un aerogenerador en el mismo punto geodésico. Merece la pena hacer parada para disfrutar de las vistas en días claros.
Un poco más adelante podemos volver hacia El Bonillo si queremos hacer la ruta más corta, o torcer a la izquierda para visitar el entorno de la Nava de la Sierra, o del Peral, y su monte de encinas. Es una de las navas que está a más altura y en tiempos de lluvia no es raro ver aves acuáticas como los flamencos, cigüeñuelas, distintas especies de patos, etc.
Ruta por el nacimiento del río Córcoles, Jaral y pequeñas navas. Para realizar esta ruta tenemos que desplazarnos al punto de salida, que se encuentra en la intersección de la carretera que une El Bonillo con Lezuza (CM-3152) y la Cañada Real de los Serranos, entre los pk. 7 y 8. Durante los primeros kilómetros se camina hacia el norte por “La Vereda”, que es como en El Bonillo se conoce a esta vía pecuaria. Se va entre campos de cultivo de cereal de secano salpicado con algunas encinas. Y se llega al cortijo de El Gramal, sitio en donde vemos iniciarse a la izquierda un arroyo que termina metiéndose en un vallejo. Es el río Córcoles y aquí, junto al camino, tiene su nacimiento, y a la vez entramos en la primera mancha de encinar, el ecosistema típico de Monte Mediterráneo de la zona. Allí encontramos uno de los puntos más singulares del término municipal de El Bonillo, un jaral de Jara pringosa (Cistus ladanifer). Esta formación es muy interesante, ya que entre mayo y junio ofrecen un espectáculo de flores incomparable.
Ruta por el Pinar y la Almorada. El objetivo de esta ruta es conocer el pinar de reforestación que existe en la dehesa boyal de El Bonillo. Es terreno público del Ayuntamiento en donde el antiguo ICONA, en los años ’60 y principio de los ’70, hizo una plantación sobre todo de Pinus halepensis (aunque hay alguna otra especie de pino en mucha menor cantidad). Con el tiempo el pinar transformó la zona y ahora es un hábitat nuevo, un bosque, con todo lo que ello conlleva en temas de biodiversidad.
Uno de los puntos interesantes de la ruta es la Almorada, antiguo enclave en donde hubo asentamientos de distintas culturas. El nombre parece proceder del árabe. Existe allí un antiguo pozo de realengo en el que abrevaban ganados de la zona. Ahora se utiliza muy poco. En los alrededores existen “morteros”, que son huecos o grandes agujeros realizados en las rocas calizas del suelo que debían servir para moler grano y otros productos. Aparte de pinos en los alrededores de la Almorada se pueden ver pies de sabina. Y en todo el trayecto encontraremos muchas aromáticas. Respecto a fauna se pueden ver conejos, liebres y perdices, y no es raro ver rapaces como el Busardo ratonero o el Águila culebrera, y el Cernícalo.
Ruta por la ZEPA de aves esteparias y Mirador. El término municipal de El Bonillo cuenta con zonas naturales muy bien conservados, y con hábitats que se han mantenido casi inalterados en el tiempo durante muchos años. Esto ha dado lugar a que existan zonas con alguna figura de protección, tanto de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (Espacios Naturales Protegidos, ENP) como de la Red Natura 2000. Este es el caso del sitio en el que te encuentras, la ZEPA de Aves Esteparias de El Bonillo. Su principal valor y por lo que se decidió proteger una zona tan extensa (17.280 ha, que se reparten entre los términos municipales de El Bonillo, el Ballestero, Viveros y Alcaraz) de estepas mixtas (campos de cereal de secano y eriales) es la cantidad de especies que aquí viven, sobre todo por las buenas poblaciones de avutarda, sisón, ganga, alondra ricotí y alcaraván.
La ruta se inicia en el Observatorio de Aves Esteparias, y se encamina por campos de de cultivo a la Cañada Real de los Serranos. Se coge hacia el sur y luego al suroeste esta antigua vía pecuaria, llamada en El Bonillo “La Vereda”. Iremos viendo ejemplares aislados y pequeñas manchas de monte de los tres árboles que forman en el Campo de Montiel el ecosistema de monte mediterráneo: la encina, el quejigo y la sabina.
Se puede consultar el detalle de cada una de las rutas (distancia, dificultad, desnivel e info ampliada, entre otros) en el siguiente enlace:
FIESTAS
La actividad festiva en El Bonillo tiene algunas fechas y conmemoraciones señaladas a lo largo de todo el calendario y durante todo el año. De entre todas estas celebraciones, podemos destacar:
La Semana Santa, declarada de Interés Turístico Regional por su colorido, vistosidad, por su gran número de imágenes y sus bandas de música. En concreto, El Bonillo cuenta con siete Cofradías y Hermandades (Jesús del Huerto, Caída de Jesús, Nuestro Padre Jesús Nazareno, Armaos, San Juan Evangelista y Nuestra Señora de la Soledad, Jesús de Medinaceli y Nuestra Señora de los Dolores, las seis primeras con banda propia), y el sábado anterior al Domingo de Ramos, se celebra un Certamen de Bandas de Cornetas y Tambores, que se inició en el año 2004 y que hoy es uno de los más reconocidos de Castilla La Mancha.
Una de las fiestas más importantes son el día 4 de Marzo y 14 de Septiembre: días del Santísimo Cristo de los Milagros. En honor al patrón era tradición encender unas hogueras a las puertas de cada casa, y hoy se celebra con una Función Solemne, la Adoración a la Cruz y Procesión de la Cruz.
La Feria de Tradiciones y Artesanía Villa de El Bonillo, que se celebra en el fin de semana más próximo a la festividad de San Juan, en el mes de junio, fue una de las primeras de la provincia en celebrarse bajo el formato de exposición y participación en talleres, constituyéndose desde su primera edición, en el año 2004, en un punto de encuentro tanto para vecinos, que participan activamente en su organización y celebración, como para los visitantes, que se incrementan año tras años. Cultura, tradición, gastronomía, talleres y venta de artesanía, deporte popular, música y baile tradicional… son solo algunas de las ofertas que se dan en este acontecimiento.
La Feria y Fiestas de El Bonillo se celebran del 10 al 15 de agosto de cada año, donde se pueden disfrutar de innumerables actividades para todas las edades, además de los espectáculos musicales y taurinos propios de estas fechas.
El Festival Alterna se celebra el primer fin de semana del mes de julio. Se inició en el año 2008, como una iniciativa para fomentar la cultura musical alternativa en El Bonillo. En los últimos cinco años, la asistencia al festival ha sido de 4.000 asistentes por jornada, alcanzando entre 8.000 y 10.000 personas en cada una de las ediciones. Existen tres zonas o espacios diferenciados en el Festival: Zona de Conciertos (Recinto Ferial Quijote), Espacio Rolling Cyrcus (Parque Municipal Antón Díaz) y Zona de Acampada (Plaza de Toros y aledaños). Además de los conciertos, se organizan talleres, actividades culturales, encuentros de malabares, cuenta cuentos o representaciones de teatro de calle, entre otras. Aparejado al desarrollo del Alterna Festival se creó el Concurso Nacional de Bandas. El impacto que el desarrollo del Alterna Festival tiene en el municipio de El Bonillo es de una destacada importancia, tanto a nivel económico como cultural.
El día 1 de Mayo de cada año se celebra la Romería de Sotuélamos, tradición realizada desde 1642, en la que se saca a la Virgen de la ermita de Sotuélamos en procesión y se cruza el río con la Virgen, como rogativa para las lluvias; también es típico comer en el campo ese día alargándose la fiesta hasta última hora de la tarde.
PUNTOS DE INTERÉS TURÍSTICO
DÓNDE COMER Y DÓNDE DORMIR
GASTRONOMÍA:
El Bonillo ofrece una amplia variedad gastronómica que merece ser descubierta, con productos de la zona, su abundante caza menor, como la liebre, el conejo y la perdiz, junto a las setas de cardo de exquisito sabor se elaboran la mayoría de los platos típicos de la zona.
Pero también debemos destacar la calidad de la oferta enológica y quesera con las que cuenta nuestro municipio, con innumerables premios a la excelencia tanto en caldos como en vinos, donde bodegas como Pago Finca Elez,Carrascas y Familia Conesa – Pago Guijoso, o empresas de transformación quesera como Quesos Vega Sotuélamos, Quesos Hacienda Guijoso, Quesos El Entremiso o Lacteos El Bonillo están reconocidas a nivel internacional por la calidad de sus productos.
Se puede acceder al folleto informativo sobre las bodegas de El Bonillo en el enlace https://www.turismoelbonillo.com/bonillo/web_php/imatges/guias/2602960a61e3b8cf61825546466.pdf
Se puede acceder al folleto informativo sobre las industrias queseras en el enlace https://www.turismoelbonillo.com/bonillo/web_php/imatges/guias/1403160a622144d391401731644.pdf)
En cuanto a las recetas tradicionales, y solo a modo de ejemplo, podemos mencionar algunos de sus platos más representativos, como el Ajopringue, el Atascaburras, la Carne de Boda, los Gazpachos Manchegos o Galianos, las Migas ruleras, o los Panecillos en duz.
Puedes ampliar información sobre la gastronomía de El Bonillo, así como sobre estos platos, en el enlace:
ALOJAMIENTO:
DESCRIPCIÓN DEL MUNICIPIO
La superficie total es de 139 km2, se encuentra a 1000 metros de altitud (la cabecera a 1028 m) y tiene en la actualidad 414 habitantes. El municipio está muy bien comunicado con carreteras hacia El Bonillo, Robledo, Lezuza y la N-322 (aldea de Villaverde).
Todo el municipio tiene parajes singulares con bosques de sabinas, y buenos ejemplares aislados de robles y carrascas. Es atravesado por la antigua vía Heráclea, camino romano del que se conserva un trozo en Navaseca. La Cañada de Los Serranos, con restos de descansaderos como en la Veguilla y corrales de piedra seca. También atraviesa todo el término.
Referencias importantes, aunque fuera de su término, son Ermita de Villalgordo y el Paerón de Susaña, antiguos lugares que fueran dezmerías de El Ballestero hasta el siglo XVIII. De estos lugares procedían gran parte de las familias que formarían la antigua localidad en un asentamiento más sano en épocas de epidemias.
El casco urbano es un entramado de calles amplias y viviendas bien cuidadas con una estética más manchega que serrana. Su plaza cuadrada y arbolada, es el lugar de encuentro y el mejor marco para las actividades festivas. El Museo Etnográfico y la Biblioteca Municipal, muchas veces premiada por la actividad cultural que programa durante todo el año, son visitas obligadas que sorprenden al visitante.
RESEÑA HISTÓRICA Y PATRIMONIO
RESEÑA HISTÓRICA:
La primera referencia escrita es del siglo XIII. Tras la reconquista de la zona y cambiar posiblemente el topónimo árabe por el de Ballesteros.
Permanece ligada a la ciudad de Alcaraz hasta 1691 en el que se le concede el privilegio de Villazgo y consigue su autonomía municipal después de un largo y costoso pleito con Alcaraz y con El Bonillo. Es en el siglo XVIII, con roturación y reparto de tierras y el auge de la ganadería, cuando da el salto demográfico y se produce la ampliación de su casco urbano con el trazado de calles más anchas y rectas.
Como todos los municipios de la zona , en los años 50 y 60 pierde más de la mitad de su población como consecuencia del gran éxodo rural hacia zonas industriales como Baracaldo, Mataró, Valencia o Villarreal, donde permanecen muchas familias que tienen su origen en nuestro pueblo.
PATRIMONIO HISTÓRICO/ARTÍSTICO/CULTURAL :
Ya hemos mencionado la existencia de vestigios históricos de época romana, como el tramo de calzada que aún se conserva bien visible, los corrales de piedra testigos de la actividad ganadera en la zona, pero es la Iglesia parroquial de San Lorenzo Mártir el gran monumento que destaca del caserío. Su cabecera de traza Vandelviresca, con su ochavo en la capilla mayor se construyó en el S. XVI con la presencia de Bartolomé Saquero, cuñado de Andrés de Vandelvira.
En el siglo XVIII se construye la torre y en ella cinco campanas dan importancia a los distintos toques. Una de ellas, la de San Miguel de Susaña en la cara este, es del S. XV, una campana gótica con decoración muy interesante y una historia sorprendente.
El Ballestero tiene un Museo Etnográfico que hay que visitar por el valor de algunos objetos expuestos relativa a la vida de los pastores, una abacería muy antigüa y una carpintería con herramientas del siglo XVIII.
Reseñable es el patrimonio inmaterial, del que destaca la salida del Blanco, una máscara que recorre el pueblo todos los 28 de diciembre.
PATRIMONIO NATURAL:
Son dignos de ver las cañadas de la parte oriental que son cuenca de la Laguna Ojos de Villaverde: Cañada Honda con la cueva de la tía Menora, Cañadas de la Beata y de la Capellanía, con sabinas intactas. Son zonas de gran riqueza forestal y medioambiental.
El nacimiento del río Pinilla en La Veguilla, en la antiguamente llamada por los árabes Indalgudur, y la surgencia del Ojuelo donde estuvo el antiguo lugar de Capitana. El conjunto de torcas, hundimientos circulares en pleno sabinar de Cobatillas deben ser visitadas.
ARTESANÍA:
Pueblos de carpinteros y aperadores, hoy no quedan artesanos de la madera, como no quedan del esparto, ni tejedores, ni herreros, pero sí se pueden ver buenas piezas expuestas en el Museo.
FIESTAS
El último fin de semana de septiembre se celebran las fiestas mayores, con motivo de la traída de la Imagen de su patrona La Virgen de la Encarnación desde su Ermita de Villalgordo, con la quema de la gran luminaria de la Placeta del Mesón. Son fiestas desde el viernes, con el solemne Pregón, hasta el martes siguiente que termina con el homenaje a los mayores.
El 10 de agosto se celebra el día de San Lorenzo titular de la parroquia, con actividades culturales durante todo el verano y con verbenas y conciertos como el BALLES-SOUND organizado por los jóvenes.
El domingo de Pentecostés se lleva la Virgen a su ermita y son los jóvenes los que llevan a la imagen en volandas hasta ese lugar tan arraigado en todos los ballestereños y ballestereñas. Se celebran actividades culturales y festivas durante todo el año, destacando Navidad y Carnaval principalmente.
PUNTOS DE INTERÉS TURÍSTICO
DÓNDE COMER Y DÓNDE DORMIR
ALOJAMIENTO:
| CASAS RURALES EL CUCO DE EL BALLESTERO | C/ Charco, 26. EL BALLESTERO | 967372496, 629841243. | www.casasruraleselcuco.com |
|---|---|---|---|
| HOSTAL RIVERA | 642526359, 967384390 | www.hostalrivera.es |
GASTRONOMÍA
Platos típicos del municipio son los gazpachos manchegos, el atascaburras, ajo mataero, pisto manchego, las gachas, las rosquillas de la Candelaria, los bizcochos de San Marcos y otras comidas típicas de la zona.
| CAFÉ-BAR SPIN’S | PZA. CONSTITUCION, 14. | 687868971 | Item 3 |
|---|---|---|---|
| TAPERÍA LA BURRAKA | PZA. CONSTITUCION, 2 | 696248467, 675760743 | https://hospederiabodasdecamacho.com/ |
DESCRIPCIÓN DEL MUNICIPIO
El Término de Robledo, con una superficie de 119’30 km2, se encuentra enclavado en el sudoeste de la provincia de Albacete, a una distancia del municipio de Albacete de 68 km. por la carretera N-322, encuadrándose dentro del marco natural de la Sierra de Alcaraz.
Este municipio se localiza a 38º 45’ latitud Norte y 2º 27’ longitud Oeste, lindando con los municipios de Alcaraz y El Masegoso por el Este, Alcaraz y Peñascosa por el Sur, Viveros y El Ballestero por el Norte y con la provincia de Jaén (Andalucía) por el Oeste.
Robledo se sitúa como frontera entre las primeras estribaciones de la Sierra de Alcaraz y Los Campos de Montiel, entre el llano y la montaña. Sus tres núcleos de población (Robledo, El Cubillo y Los Chospes) se alzan justo al borde de la carretera N-322, que une Levante con Andalucía.
Robledo es el centro de una red de carreteras que se despliegan hacia los cuatro puntos cardinales: a Madrid por El Ballestero, a Ciudad Real por la de Viveros, a Andalucía por Jaén y a El Levante por Albacete.
Las casas se acuestan en la ladera. La vegetación es muy intensa y colorida y los pastos se mezclan con campos amarillentos de cereales para crear un paisaje extraordinario.
No posee grandes cuencas hidrográficas. Destaca el río Cubillo, afluente del Júcar. Otros pequeños arroyos vierten sus aguas en el río Guadalmena, afluente del Guadalquivir. Hay que destacar los humedales “Laguna del Arquillo” y “Laguna Ojos de Villaverde”.
Por estar en el lugar donde se unen los Campos de Montiel y la Sierra de Alcaraz, contiene un peculiar paisaje de contrastes de los montes con las vegas y los campos de cultivo, dando cabida a extensos sabinares desde donde se pueden contemplar los humedales.
Las condiciones climatológicas en las que se encuentra Robledo se caracterizan por la tenencia de un clima que se puede catalogar como “templado mediterráneo montañoso”, el cual se distingue por la inexistencia de temperaturas extremas, tanto en invierno como en verano. La temperatura media en los meses de julio y agosto está entre los 20 y los 24º C, mientras que en los meses de invierno se mueve entre los 5 y los 10º C.
Las horas de sol son unas 2.980 horas al año y los litros de lluvia por metro cuadrado se sitúan en torno a los 260 al año, siendo el mes más lluvioso el mes de marzo (64 l/m2).
La elevada altitud (puerto de montaña “Los Pocicos”, 1.058 m.) y la ausencia de grandes unidades montañosas dan lugar a la formación de heladas que se producen desde octubre hasta mayo.
El entorno natural de Robledo es un centro de localización natural extremadamente rico en flora y fauna (Sierra de Alcaraz), en el cual podemos encontrar desde especies de lo más común en la región mediterránea, como el gato montés o la jineta, a otras únicas en todo el mundo y en grave peligro de extinción, como la cabra montés ibérica, que en este espacio pueden hallarse con relativa facilidad. Predomina la vegetación de monte bajo de matorrales, tomillo, romero, espliego. También predominan los bosques de robles, encinas y sabinas.
En la actualidad se está realizando la reforestación de pinos para evitar su pérdida y la erosión del terreno.
En definitiva, una serie de contrastes geográficos que, unido al potencial ecológico-faunístico y a la buena infraestructura de comunicaciones, hacen de este lugar un sitio digno de visitar y del que disfrutar, siempre con respeto a la naturaleza y al entorno.
RESEÑA HISTÓRICA Y PATRIMONIO
RESEÑA HISTÓRICA
El estreno de la nueva categoría de villa emancipada y cabeza de municipio llegó de forma inesperada y fugaz, que igual que vino se fue.
Con la toma del poder por parte de los liberales y la entrada en vigor de su constitución, la Constitución de Cádiz, se inicia el Trienio Liberal. Entre sus numerosas reformas, unas pretendidas y obras llevadas a cabo, se puso en vigor en 1822 una nueva división provincial de España.
Una de las provincias que en ese momento se constituyen es la de la Mancha Alta, con capital en Chinchilla. A ella se le asigna una serie de municipios y entre ellos, y con la categoría de villa, aparecen algunas de las que habían sido hasta entonces aldeas de Alcaraz, como Viveros, Vianos o Robledo.
La experiencia duró sólo unos meses. El nuevo consistorio apenas tuvo tiempo de nombrar al personal a su cargo, señalar -de manera provisional y por su cuenta- la mojonera que la separaba del término de Alcaraz y promulgar sus primeros edictos y acuerdos. Y como buen ayuntamiento que se precie, de antes y de ahora, pasó con inusitada celeridad, a ser presa de los números rojos.
El control de estas tierras, en el verano de 1823, por parte de los ejércitos realistas denominados “Los 100.000 Hijos de San Luis” al mando del general Adame, puso fin a esta primera experiencia constitucional en España, y municipal en Robledo, y todo volvió a su estado anterior.
Pero apenas una década más tarde y tras una nueva división provincial de España, esta vez obra de Javier de Burgos, se pone en vigor la actual distribución del territorio nacional y sus provincias. Sin embargo, las delimitaciones de sus territorios así como el número de los municipios que las integraban, sufrieron algunos cambios. Fruto de uno de esos añadidos aparece en enero de 1836, es decir tres años después de la creación de la provincia de Albacete, el municipio de Robledo desgajado, junto con El Cubillo, del de Alcaraz.
La referencia más cercana de”la emancipación de las aldeas del Robledo y Cubillo” nos la proporciona el mismo consistorio alcaraceño. (Por desgracia las actas municipales de esta primera etapa desaparecieron, debido a conductas negligentes así como a una “quema de documentos públicos” que los carlistas llevaron a cabo.)
Dice Madoz en su Diccionario que, hacia mediados de siglo, el municipio albergaba “ 189 casas, un edificio que fue panera de una obra pía y ahora sirve para las sesiones del ayuntamiento, escuela de instrucción primaria frecuentada por 30 alumnos, dotada con 1300 reales; otra gratuita de niños a la que asisten 20 discípulos; una iglesia, la Purísima Concepción, aneja de la de la Stma. Trinidad; fuera de la población hay una fuente de cuyas aguas se surte el vecindario(….).Dentro de el término se encuentran 2 lagunas, varias fuentes de abundantes y buenas aguas, una ermita (La Encarnación) cuya propiedad pertenece a la v. del Ballestero, la aldea de Chospes, El Cubillo y Cuebas y los cas. de El Colmenar, Casa Nueva, Vínculo, Molino del Campillo, molinos y batán de Villaverde y Villalgordo.
PATRIMONIO:
ERMITA VIRGEN DE LA ENCARNACIÓN (VILLALGORDO). IGLESIAS DE ROBLEDO Y ÉL CUBILLO.
Dentro del término municipal de Robledo se encuentra la aldea de Villalgordo en la que destaca una ermita dedicada a la Virgen de la Encarnación, la cual se ubica en un cerro de mediana dimensión dominando la Vega de Villalgordo y en cuya falda se observan restos de cimentaciones pertenecientes a un antiguo poblado, lo que justificaría la existencia de la ermita y que, a causa de una epidemia de peste, dejó de ser habitado, aunque su relación con El Ballestero, situado a 12 km., es evidente a través de la ancestral vinculación entre ambos en la figura de la Virgen de la Encarnación.
Consta de una nave única de planta rectangular, dividida en varios tramos separados por dos arcos diafragma apuntados que se corresponden con contrafuertes exteriores. La única puerta de acceso se ubica bajo un arco de medio punto en el muro meridional, a los pies del templo.
La techumbre es de madera, de estilo mudéjar, destacando el presbiterio construido con una sencilla bóveda de crucería, que cuenta con un arco añadido de dos plantas en el que se ubican la sacristía y el camarín de la Virgen.
Algo después se levantarían las iglesias de Robledo (Iglesia de la Purísima Concepción), que presenta también algún parecido con la antedicha, y la de El Cubillo (Iglesia de San José. No nacen como parroquias independientes. La de Robledo aparece como anejo de la Santísima Trinidad de Alcaraz y a su frente figura un cura con la denominación, más común en aquel tiempo, de “cura teniente”.
De la de El Cubillo podemos aventurar que se encargaría el mismo sacerdote que la de Robledo, según se desprende de la estrecha relación que hubo entre ambas.
Sin embargo la referencia más antigua de la iglesia la tenemos de manera indirecta en las llamadas Relaciones del Cardenal Lorenzana de 1785, cuando el cura teniente don Nicolás Ruiz de Alarcón aporta como año de la fundación del lugar, el de 1530, basándose en los “libros de bautismo de esta parroquial”, que arrancarían por aquellos años.
Una vez levantados los templos, estas pequeñas comunidades estaban en plena disposición para llevar a cabo con total normalidad todas las prácticas religiosas que su pertenencia a la iglesia conllevaba.
PATRIMONIO NATURAL:
LA LAGUNA DEL ARQUILLO
La Laguna del Arquillo, reconocida como Monumento Natural, cuenta con una superficie de 522 hectáreas y con una superficie periférica de 3.757 hectáreas, lo que hace que sea objeto de especial atención. Su aislada situación le proporciona singularidad, está encuadrada dentro de la Ruta de Don Quijote. Se puede acceder a ella por la carretera de El Masegoso, o bien pasando por Los Chospes.
La Laguna domina el paisaje, desde donde se puede disfrutar de sus apacibles aguas, cuyo color va cambiando de blanquecino a azul conforme transcurre el día.
La vegetación que coloniza la Laguna posee un elevado interés botánico, tanto de la vegetación acuática como de la marginal. Las espigas de agua y los nenúfares flotando en la lámina de agua añaden belleza al complejo natural de la Laguna y a su vez alojamiento a la Ranita de San Antonio y el Galápago Leproso. Las gramíneas y las praderas juncales rodean sus márgenes, todo esto hace que sea ideal practicar la pesca o la natación y, cómo no, degustar una estupenda merienda.
Los más ancianos del lugar decían que ésta era una laguna sin fondo.
Su agua es de gran calidad.
LOS OJOS DE VILLAVERDE.
Quedan dentro del término municipal de Robledo, a una cota topográfica de 920 m.s.n.m. Presentan características geológicas e hidrológicas semejantes a las de los Ojos del Arquillo: son fenómenos kársticos desarrollados en las calizas del jurásico inferior. Se ha estimado que de los 250 litros por segundo que salen de la laguna en estiaje, solo 50 son aportados por el arroyo de Pontezuelas que entra en ella, mientras que los restantes 200 litros por segundo nacen en el propio cuenco lagunar.
El acceso a la laguna de Villaverde puede efectuarse desde Robledo por la CN-322 en dirección a Albacete, desviándose a la izquierda por la carretera local a El Ballestero y tomando un camino a la derecha que, desde las casas de Villaverde conduce a los ojos tras unos 600 metros de recorrido.
De ellos había dicho Pascual Madoz en su Diccionario (1845-1850): «He aquí cómo se forma el río Balazote, notable por su semejanza con el Guadiana en cuanto al origen y la distribución que se hace en la actualidad de sus aguas. En el sitio llamado Ojos del Arquillo, que es uno de los nacimientos de aquel, se ofrecen a la vista 5 depósitos de agua, divididos todos pero que la reciben uno de otro dimanando del primero. Mientras corren sus aguas por el valle se aprovechan para el riego de los pequeños bancales que permite su angostura, si bien luego se va ensanchando hasta la reunión de este nacimiento con el copiosísimo de los ojos de Villaverde».
Esta masa de agua tiene una superficie aproximada de 7 Has. Su elevada altitud, clima y relieve confieren al altiplano aspecto de páramo en el que abundan numerosas fuentes o afloramientos denominados “ojuelos” que desembocan en la laguna.
El conjunto constituye un atractivo ecosistema de vegetación palustre, con carrizos, masiega y junquillo negro, que alberga a una buena cantidad de aves (patos, gaviota reidora, grulla común,…).
En el medio acuático se da la planta carnívora Dentribularia (urticaria vulgaris), poco frecuente en otros parajes de similares características.
Esta laguna está reconocida como “Lugar de Interés Comunitario” (LIC) por RAMSA, es un Espacio Protegido. La importancia de ésta deriva de la escasez de zonas naturales de sus características y riqueza biológica que justifican su declaración como área protegida.
LOS REGAJOS Y LA FUENTE EL CUBIL
Robledo cuenta con diversos ríos y arroyos, unos con caudal continuo y otros en los que solo se pueden apreciar sus aguas libres contados días del año. A éstos se les llama criptohumedales o humedales ocultos, en los que el agua permanece a escasos centímetros de la superficie, sin llegar a aflorar a nuestra vista, pero que albergan vegetación especialmente adaptada a la existencia de agua subsuperficial.
Ejemplo de este tipo de arroyo o humedal oculto son Los Regajos, que a pesar de contar con varias fuentes naturales en su recorrido, solo una de ellas “La Fuente El Cubil”, situada en una ladera de difícil acceso, apoyada en el zigzaguear continuo del río, en un paraje abierto y que la vista no puede dejar de contemplar, deja al senderista humedecer su pañuelo con su continuo hilo de agua.
Las demás no emanan agua superficial a lo largo del año, solo lo hacen ciertos días contados, pero que son suficientes para ver toda la fuerza descargada en su paso por las frías aguas que brotan de las tierras robledeñas. Todas éstas condiciones del criptohumedal hacen que cualquier día soleado del año sea propicio para la reunión de las gentes en un fabuloso paseo, comida o merienda.
Para llegar hasta esta fuente el camino se inicia desde la parte alta de Robledo. Por “el corral de Manuel” nace un camino hacia el sur que se ha de seguir durante una par de kilómetros, hasta llegar al cauce del arroyo “los regajos”, el cual, si es inivierno, llevará agua. Una vez aquí, se ha de seguir el cauce hacia su nacimiento, durante unos 4 km., hasta que a la izquierda aparezca una inmensa ladera de piedra. En la mitad de esta ladera, debajo de una pequeña encina, se encuentra el curioso manantial: la “fuente el cubil”. Basta observarla para conocer el por qué de su nombre.
Durante la segunda fase del trayecto conviene ir atentos y con los ojos bien abiertos, ya que es fácil que salga algún búho real. Asombra ver un ave tan majestuosa volar sin realizar el más mínimo ruido.
EL SABINAR
Este paraje está situado entre el Caserío “El Vínculo”, la Cañada Real “Andalucía-Valencia”, la laguna de “Los Ojos de Villaverde”, los molinos de Villaverde y la carretera N-322. Contiene un bosque de frondosas y espectaculares sabinas “albar” (Juniperus thurifera), especie protegida, que da nombre a este paraje: “El Sabinar”.
LOS DIENTES DE LA VIEJA
Este paraje se encuentra ubicado entre la Vía Verde (a la altura de El Cubillo) y Las Torrenteras. Viniendo por la Vía desde Albacete, cuando se llega a la altura de El Cubillo, se abandona la Vía hacia la izquierda, quedando el paraje a unos 300 metros. Su aparición se cree ligada a la construcción de la vía de ferrocarril Baeza-Utiel ( 1926-1964 ).
Según cuentan nuestros mayores, la necesidad de voladura del cerro para proseguir con la colocación de las traviesas hizo que se destrozasen grandes rocas, cuyos pedazos de irregular tamaño quedaron diseminados en este terreno, asemejándose en conjunto a los maltrechos dientes de una persona mayor. De ahí su nombre.
Precisamente en este punto de la Vía Verde existen, en el talud de la misma, una serie de cuevas o excavaciones de origen incierto; su entrada es amplia, pero conforme se entra se va estrechando y nadie ha llegado o se ha atrevido a introducir hasta conocer su final.
CUEVAS
Tiempos pasados, no hace mucho y para ser más específicos hasta mediados del siglo pasado, debido a la escasez de recursos, algunas familias se vieron obligadas a vivir en cuevas, bien reformando las que ya había de acuerdo a sus necesidades o bien excavando en la tierra o piedra y realizando las suyas propias.
En Robledo se cuenta con varias de ellas. Las de Los Chospes, situadas en la parte baja a la entrada del pueblo, estando algunas de ellas cerradas con puertas y ventanas. Una de las cuevas forma parte de la sacristía de la iglesia.
Estas cuevas a pesar de que no tienen que aguantar las tempestades de una zona abierta como un paraje natural, están un poco deterioradas ya que ahora no se utilizan, pero en un futuro próximo serán rehabilitadas y ajardinadas para el recreo de todas las gentes.
Las de El Cubillo, que ciertamente no se sabe si alguien llegó a vivir en ellas, pero que sí fueron muchas de ellas construidas por la necesidad de material (tierra, graba, piedras, etc.) para la vía ferroviaria que a sus puertas pasaría. Éstas se encuentran en su mayoría cerradas al público desde hace muchos años por motivos de seguridad, ya que sus paredes son frágiles por ser de tierra.
Las de la Laguna del Arquillo, que están situadas en un paraje natural alejadas a varios kilómetros a la redonda de cualquier vivienda artificial, son abiertas debido a que las condiciones climáticas, la dejadez humana y el deterioro natural del pasar de los años, han hecho que sus frágiles paredes de adobes y piedras se rindan a los pies de esta laguna. En ellas se han encontrado pinturas rupestres. Estas cuevas están situadas en una zona estratégica debido a que a unos 40 ó 50 metros tienen el humedal, importante fuente de recursos por su pesca, vegetación y fauna de alrededor.
EL CAMPILLO
Este núcleo de población lo conforma un grupo de casas bañadas en cal. Está situado entre El Cubillo y El Vínculo y se incluye dentro de la Ruta de “Los Molinos”, precisamente porque cuenta con una de estas antiguas instalaciones, en bastante buen estado por cierto. También se puede disfrutar de la observación y de la sombra de una sabina centenaria: “la Charcona”.
Su acceso es bueno, tanto desde la carretera N-322 en un desvío a la derecha a la altura de Los Chospes, como desde El Cubillo por la ruta de “Los Molinos”.
El paraje de El Campillo muestra una singular belleza. En él el tiempo parece detenerse y la tranquilidad se acompaña por el sonido del agua al discurrir por el centro del caserío, la cual forma un pequeño embalse que sirve de alojamiento y disfrute a un grupo de ocas.
Visitar este lugar y sentarse a la sombra de alguno de sus centenarios nogales provoca sensaciones únicas e inolvidables.
ARTESANÍA:
Robledo siempre ha contado con los artesanos suficientes para cubrir las necesidades de su población.
Aperadores, sastres, panaderos, queseros, carpinteros, herreros, molineros, artesanos del esparto, del cuero y la piel,… constituían el gremio de artesanos tradicionales de Robledo. A lo que habría que añadir la habilidad de las mujeres del pueblo con la “aguja de gancho”, elaborando mantelerías, colchas, cortinas y prendas de vestir.
Hoy en día, con la producción industrial, la mejora de las comunicaciones y el comercio, de todos ellos solo nos quedan sus herramientas y sus obras, que no es poco.
A pesar de ello, aún queda algún hombre que sabe manejar el esparto y elaborar zurrones y alguna mujer capaz de manejar con habilidad y delicadeza la “aguja de gancho”.
ESCOBAS AMARGAS
El origen de las escobas amargas proviene de la utilización de la planta llamada “palillos” (mantisalca salmantica). Se trata de una hierba bienal. El primer año forma una roseta de hojas profundamente dentadas y pelosas, el segundo año se espiga y forma un tallo que llega a alcanzar metro y medio donde se encuentran las cabezuelas de flores rosadas. Aquí es cuando la planta esta óptima para su uso.
La planta crece en ribazos, cunetas, lindes y terrenos removidos. Es común en toda la provincia de Albacete.
Para fabricar las escobas debe recolectarse estando en flor y aún verde. La recogida de la planta se hace mediante la siega.
Con un haz de cinco plantas se hace la escoba, este haz se ata fuertemente por los troncos con una cuerda, dándole varias vueltas entrelazadas, tensando a la vez que se va enrollando el haz. Posteriormente se introduce un palo de chopo con punta, quedando firmemente sujeto formando la escoba.
El uso que se le daba a estas escobas estaba destinado a barrer los corrales, era, tinadas y calles.
JABON DE LOSA
Hasta los años 60 del siglo veinte, todas las mujeres del pueblo lavaban la ropa en losas de piedra, en la orilla del río, usando “el jabón de losa” que ellas mismas elaboraban.
Para la elaboración de una tasa, (tomando como medida un bote de medio kilo de los del tomate en conserva), se emplea:
Era tan bueno como el que se podía adquirir en la tienda, incluso hoy en día los ginecólogos lo recomiendan como jabón íntimo, también para lavar y curar heridas o rozaduras.
Las abuelas cuando lo preparaban, les decían a los niños que no lo mirasen “que se cortaba”, una excusa para alejarles del lugar por precaución, ya que la sosa podía salpicarles causándoles quemaduras en la piel.
PUNTOS DE INTERÉS TURÍSTICO
ERMITA VIRGEN DE LA ENCARNACIÓN (VILLALGORDO). IGLESIAS DE ROBLEDO Y ÉL CUBILLO:
Dentro del término municipal de Robledo se encuentra la aldea de Villalgordo en la que destaca una ermita dedicada a la Virgen de la Encarnación, la cual se ubica en un cerro de mediana dimensión dominando la Vega de Villalgordo y en cuya falda se observan restos de cimentaciones pertenecientes a un antiguo poblado, lo que justificaría la existencia de la ermita y que, a causa de una epidemia de peste, dejó de ser habitado, aunque su relación con El Ballestero, situado a 12 km., es evidente a través de la ancestral vinculación entre ambos en la figura de la Virgen de la Encarnación.
LA LAGUNA DEL ARQUILLO:
La Laguna del Arquillo, reconocida como Monumento Natural, cuenta con una superficie de 522 hectáreas y con una superficie periférica de 3.757 hectáreas, lo que hace que sea objeto de especial atención. Su aislada situación le proporciona singularidad, está encuadrada dentro de la Ruta de Don Quijote. Se puede acceder a ella por la carretera de El Masegoso, o bien pasando por Los Chospes.
LOS OJOS DE VILLAVERDE:
Quedan dentro del término municipal de Robledo, a una cota topográfica de 920 m.s.n.m. Presentan características geológicas e hidrológicas semejantes a las de los Ojos del Arquillo: son fenómenos kársticos desarrollados en las calizas del jurásico inferior. Se ha estimado que de los 250 litros por segundo que salen de la laguna en estiaje, solo 50 son aportados por el arroyo de Pontezuelas que entra en ella, mientras que los restantes 200 litros por segundo nacen en el propio cuenco lagunar.
El acceso a la laguna de Villaverde puede efectuarse desde Robledo por la CN-322 en dirección a Albacete, desviándose a la izquierda por la carretera local a El Ballestero y tomando un camino a la derecha que, desde las casas de Villaverde conduce a los ojos tras unos 600 metros de recorrido.
LOS REGAJOS Y LA FUENTE EL CUBIL:
Robledo cuenta con diversos ríos y arroyos, unos con caudal continuo y otros en los que solo se pueden apreciar sus aguas libres contados días del año. A éstos se les llama criptohumedales o humedales ocultos, en los que el agua permanece a escasos centímetros de la superficie, sin llegar a aflorar a nuestra vista, pero que albergan vegetación especialmente adaptada a la existencia de agua subsuperficial.
Ejemplo de este tipo de arroyo o humedal oculto son Los Regajos, que a pesar de contar con varias fuentes naturales en su recorrido, solo una de ellas “La Fuente El Cubil”, situada en una ladera de difícil acceso, apoyada en el zigzaguear continuo del río, en un paraje abierto y que la vista no puede dejar de contemplar, deja al senderista humedecer su pañuelo con su continuo hilo de agua.
Las demás no emanan agua superficial a lo largo del año, solo lo hacen ciertos días contados, pero que son suficientes para ver toda la fuerza descargada en su paso por las frías aguas que brotan de las tierras robledeñas. Todas éstas condiciones del criptohumedal hacen que cualquier día soleado del año sea propicio para la reunión de las gentes en un fabuloso paseo, comida o merienda.
Para llegar hasta esta fuente el camino se inicia desde la parte alta de Robledo. Por “el corral de Manuel” nace un camino hacia el sur que se ha de seguir durante una par de kilómetros, hasta llegar al cauce del arroyo “los regajos”, el cual, si es inivierno, llevará agua. Una vez aquí, se ha de seguir el cauce hacia su nacimiento, durante unos 4 km., hasta que a la izquierda aparezca una inmensa ladera de piedra. En la mitad de esta ladera, debajo de una pequeña encina, se encuentra el curioso manantial: la “fuente el cubil”. Basta observarla para conocer el por qué de su nombre.
Durante la segunda fase del trayecto conviene ir atentos y con los ojos bien abiertos, ya que es fácil que salga algún búho real. Asombra ver un ave tan majestuosa volar sin realizar el más mínimo ruido.
FIESTAS
LA SEMANA SANTA
Mención especial merece la celebración de la Semana Santa en Robledo.
Los que la viven por primera vez quedan asombrados por el sobrecogedor silencio de las procesiones en general y por la que se celebra la noche de Viernes Santo, en particular. Ello debido, además de por su silencio, al recorrido que se realiza por las afueras del pueblo, por las eras a las 12 h. de la noche, hasta llegar al Calvario y volver a la Iglesia. Hasta el año 2005, que se ha iluminado este camino con farolas, la gente llevaba faroles con velas para poder ver el camino. El recorrido, de 1 km., comienza en la Iglesia y cada 80 ó 90 metros suena una carraca , todo se detiene y el cura nombra la estación correspondiente de un total de 14, rememorando de forma detallada el camino de Jesús con la cruz a cuestas hasta que es crucificado y muere; el cura nombra el número de la estación, comenta lo que le sucede a Jesús en ella, se reza un Padrenuestro, se canta y se reanuda de nuevo la procesión en silencio, roto a veces por el sonido de los tambores y las cornetas. Se llega al Calvario, en él se aposentan las imágenes de Jesús en el Sepulcro, la Cruz y la Virgen de luto. Después se vuelven a coger y se continúa la procesión hasta llegar a la Iglesia.
Para anunciar la celebración de los Santos Oficios y de las procesiones del jueves y viernes, en vez de sonar las campanas de la Iglesia, los críos iban por las calles haciendo sonar sus carracas y anunciando a voces el “primer toque” (a media hora de la celebración), el “segundo toque” (a un cuarto de hora de la celebración) y el tercero y último (que indicaba la celebración inmediata). Así, los 15 ó 20 críos iban corriendo por las calles y al tiempo que movían sus carracas gritaban al unísono: “¡primer toque para el Entierro Cristo!” (viernes noche) o “¡primer toque para los Oficios!” (jueves y viernes por la tarde) o bien “¡primer toque para la procesión del Silencio!” (jueves noche).
En estos días en ninguna casa faltan las torrijas, el caldodulz (panecicos empapados en un caldo dulce con especias y cortezas de naranja o limón), el plato con tajadas de bacalao, ni, por supuesto, el potaje.
En el 2002 nació la “banda de tambores y cornetas de Robledo”, formada por los y las jóvenes del pueblo. Con sus sonido rompiendo el silencio de las procesiones en el momento oportuno, hacen a éstas aún más intensas y emocionantes.
Pero ahora son las carracas las que están calladas, con la esperanza de, algún día, volver a recorrer el pueblo en las manos de los críos, retomando así de nuevo esta bonita y original forma de avisar a la gente. También en estos días (Jueves, Viernes y Sábado Santo) es cuando se juega a la bolea (juego que se explica en el apartado de Juegos).
PROCESIÓN DE “EL ENCUENTRO” EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN.
Las mujeres con la Virgen por un recorrido y los hombres con Jesús Resucitado por otro, se encuentran en la plaza del pueblo, se escenifica el encuentro entre Madre e Hijo, suenan los tambores y cornetas mostrando alegría y se vuelven todos juntos de nuevo hasta la Iglesia.
Realmente, una atmósfera especial envuelve al pueblo en estos días.
SANTA LUCÍA.
Se celebra el 13 de diciembre. Este día, cuando ya ha oscurecido y después de cenar, los vecinos de cada calle, casi de forma espontánea y sin haberlo acordado previamente, se juntan en un punto de la misma, aportando cada uno unos cuantos trozos de madera, leña, papeles o cartones con el fin de prender una hoguera. Da la impresión de que todos se acuerdan a última hora de que es Santa Lucía y de que hay que hacer una hoguera.
Antiguamente, las gentes salían a los alrededores del pueblo, al “Tomillar” o al terraplén de la vía del tren, a recoger tomillo para realizar las hogueras. Lo arrancaban con un “escabillo” (azada pequeña) formando “haces” (montones), los cuales ataban con un bencejo (cuerda de esparto); los que tenían burro cargaban el tomillo y vuelta a casa, pero los que no tenían debían cargar con el “haz” ellos mismos y caminar hasta el pueblo. Hasta hace unos años aún se conservaba esta costumbre de buscar el tomillo y traerlo en “haces”. El olor a tomillo, símbolo de pureza, invadía el pueblo.
Es una celebración entrañable y familiar, porque los que asisten a ella son los vecinos que realmente viven en el pueblo. En estas fechas no hay visitantes ni turistas. El frío envuelve la noche, a lo largo de las calles se ven los corros de la gente alrededor de un fuego que calienta, ilumina y une a los vecinos. Todo ello en honor a Santa Lucía “patrona de la vista”.
Cuando el fuego está en su punto álgido es cuando vienen los “vivas”, una voz grita “¡que Santa Lucía nos conserve la vista! ¡viva Santa Lucía!” y todos los asistentes gritan con voz fuerte y unísona “VIVA”. Todos, hombres, mujeres, niños y mayores, lanzan sus “vivas”, se calientan y hablan entre ellos. Es hermoso.
Todo empieza y acaba en una hora, más o menos.
Cuando ya quedan solo las ascuas, los que tienen menos frío se quedan y asan patatas o boniatos, después alguien echa un poco de agua para apagar los rescoldos, los vecinos se dan el “hasta mañana si Dios quiere” y vuelve cada uno al calor de su hogar. En la mañana siguiente los mismos vecinos se encargan de recoger y barrer la ceniza. Un año más Santa Lucía ha sido recordada.
FIESTAS POPULARES
Robledo es un pueblo que guarda fervientemente sus tradiciones y festividades como reflejo de unos rasgos de identidad que han nacido, crecido y permanecido en el tiempo. Multitud de fiestas se celebran en el ciclo festivo anual, pero las más significativas para la comunidad son San Antón el día 17 de enero en la Pedanía de Los Chospes, San José el 19 de marzo y La Asunción el 15 de agosto en El Cubillo y San Antonio el 13 de junio y las fiestas mayores en honor a Ntra. Sra. del Pilar el 12 de octubre en Robledo.
El arraigo de San Antonio es tal, que los vecinos dan dinero para comprar los ingredientes de los rollos. De esta colecta se encargan los “Antonios” del pueblo, que días antes del 13 de junio recorren todas las casas recogiendo los donativos. También son los “Antonios” del pueblo los que el día 13 llevan a San Antonio en andas durante la procesión.
Antiguamente, una de las solteras que quería dejar de serlo, elaboraba un rollo más pequeño y vistoso para regalarlo al Santo, el cual sería lucido por éste durante la misa y procesión así como el resto del año.
Cuenta la historia que la mañana de un trece de junio una joven acompañada por una amiga iba a “poner el rollo a San Antonio”, la joven tuvo un contratiempo por el camino y pidió a su amiga que le llevase el rollo, ésta, sin el más mínimo interés, regaló el rollo al santo en nombre de su amiga, pero ocurrió que fue ella misma la que en el siguiente año conoció al que fue su marido.
DÓNDE COMER Y DÓNDE DORMIR
ALOJAMIENTO:
BARES Y RESTAURANTES:
DESCRIPCIÓN DEL MUNICIPIO
El santuario de la Virgen de Cortes está a poca más de tres kilómetros de Alcaraz y es de origen más antiguo de todos los cristianos provinciales actuales. En los primeros tiempo se construyó un oratorio y poco después la primera ermita, seguramente pequeña, que en una época no conocida fue sustituida por otra mayor de estilo gótico.
El ascenso imparable de la devoción a lo largo del siglo XVI demandó la ampliación del templo, que se inició a finales de la centuria, pero no hubo dinero suficiente para acabar la ermita, que quedó precariamente cubierta durante 100 años. A finales del primer tercio del siglo XVIII se firmaba la terminación de la obra. Hoy, el conjunto está formado por la iglesia y una serie de edificaciones de uso diverso que se le han ido añadiendo a lo largo del tiempo.
La fachada principal es una edificación fruto de la reforma llevada a cabo tras el incendio ocurrido en 1944.
Estructuralmente, el aspecto que presenta hoy el interior de la iglesia no debe diferir mucho del que tendría a mediados del siglo XVIII, aunque con posterioridad tuvo modificaciones de poca consideración y sufrió deterioros importantes, sobre todo como consecuencia del incendio mencionado. La restauración efectuada en 1985 le devolvió en gran parte el aspecto arquitectónico actual.
La plata es rectangular con nave única de cuatro tramos y pequeñas capillas laterales, transepto, con cúpula semiesférica ciega sobre el crucero, y ábside rectangular al que se abre un cuadrado camarín; en el tramo final se halla construido un coro alto con sendas tribunas laterales.
RESEÑA HISTÓRICA Y PATRIMONIO
La historia de esta iglesia o templo va ligada a la devoción a la Virgen de Cortes. Inicialmente era una pequeña ermita de principios del S. XIII. A raíz del aparecimiento de la Imagen de la Virgen de Cortes la ermita se va agrandando. Es a partir de los siglos XV y XVI cuando poco a poco se va convirtiendo en santuario. Desde los siglos XVIII al S.XX se va ampliando hasta llegar a ser tal y como la contemplamos. El templo actual es barroco, de planta rectangular, con nave única de cuatro tramos.
En el santuario hemos de destacar el camarín o lugar bellamente decorado donde se encuentra la Sagrada Imagen de la Virgen Cortes, decorada con relieves que expresan distintas invocaciones de la Virgen: La Fuente, el Arca de la Alianza, el Jardín, el Sol, Luna, etc.
En el templo, como en todo templo católico, nos encontramos con el Altar (llamado altar mayor), donde celebramos la Misa y en ella recordamos la entrega de Cristo por nosotros. Como familia de Dios nos reunimos alrededor de su mesa, que es el Altar; El Ambón o lugar desde donde proclamamos la Palabra de Dios. Dios educa, enseña, anima a su pueblo; la Sede desde donde preside la Eucaristía el sacerdote, que representa a Cristo; El Sagrario o tabernáculo, donde se reserva el Pan Consagrado (Cuerpo de Cristo). La luz encendida nos recuerda su presencia.
A los pies de la Iglesia encontramos el lugar del perdón, de la misericordia (los confesionarios); En la parte superior el coro o lugar destinado a los cantores.
PUNTOS DE INTERÉS TURÍSTICO
Visitar el Camarín
Durante ocho siglos han sido miles y miles los peregrinos que han pisado el lugar donde se encuentra la imagen de Ntra. Sra. de Cortes. La primera Ermita sería del siglo doce o trece. Fue a partir de los siglos quince y dieciséis cuando el santuario de Cortes empieza a desarrollarse en estructuras y sobre todo en peregrinos con caravanas de gentes de la sierra y de la mancha, llegando a su máximo desarrollo en el siglo dieciocho. Fue en el siglo veinte cuando el santuario adquiere la forma esplendorosa que ahora conocemos y, ha sido en el siglo veintiuno cuando más afluencia de peregrinos ha habido, de manera particular en el año jubilar que se clausuró recientemente.
Muchos peregrinos vienen andando; otros en bicicleta, en autobús, en automóviles; algunos andando descalzos… son pies cansados de recorrer por áridos caminos, pies que traen el cansancio de los avatares de cada día con espinas y rozaduras, y que buscan el agua fresca de cortes que lava, que limpia, que alivia…
Al entrar en el Santuario lo primero que hacen los peregrinos es mirarla a ella, cuya imagen se ha sentido mirada durante ochocientos años y, ¿a ella como nos la presenta la fe de la Iglesia y la tradición popular? Si miramos su camarín o lugar donde se encuentra entronizada, descubrimos que Ella es, como la torre de David que protege y da confianza; como la fuente de la gracia que limpia el polvo del camino; como la luna que alumbra las noches oscuras; como la estrella que guía al amanecer; como el sol de la vida cotidiana que da calor y luz a la vida… como el arca de la alianza entre Dios y su pueblo.
Contemplar esta hermosura de vida reflejada en una mujer, a través de la imagen de la Virgen de Cortes, es la mayor dicha y el mayor gozo que el peregrino se puede llevar en el corazón.
Francisco Álvarez
Alcaraz, en los confines de la Archidiócesis de Toledo, tuvo el privilegio de organizar las mestas castellanas más antiguas de las que se tienen referencias escritas.
Las conquistas del arzobispo de Toledo, Ximénez de Rada, apuntalan el poderoso y extenso Alfoz de Alcaraz en la encrucijada de cuatro cuencas hidrográficas, (Guadalquivir, Guadiana, Júcar y Segura).
Su alto valor estratégico, sus amplias sierras llenas de tiernos pastos y sus llanos con rastrojeras abundantes, le dará a Alcaraz un gran protagonismo como atestiguan su fuero, tratado, la Cantiga 178 de Santa María y un privilegio para hacer mesta que data del 17 de octubre de 1266.
Todo ello indica la importancia de la ganadería en Alcaraz ya en los siglos doce y trece. Una de las labores más importantes es el pastoreo. Aldeas enteras se dedicaban a ello y así obtenían carne, leche y lana.
Las aldeas de La Mesta, Canaleja y Solanilla siempre destacaron por estas tareas. De Solanilla es el pastorcillo Francisco Álvarez. Un muchacho joven que debido a alguna parálisis en la infancia tenía la mano izquierda seca, pero Francisco era muy hábil con la honda, con la mano derecha, para reunir a su pequeño rebaño de ovejas y cabras, ayudado siempre por sus perros pastoriles que nunca faltaban en la sierra, y que se alimentaban de las sobras que caían de la mesa de sus amos y de las piezas que abatían entre el rebaño.
En la casa de Francisco, su madre, le había inculcado el amor a la Virgen. Al salir de casa, para pastorear, nunca se olvidaba de rezar el Avemaría. El día uno de mayo del año 1.222, en una dehesa de encinas, frente a su aldea, cuando el sol ya se dejaba caer sobre las primeras hierbas de la primavera, Francisco observa que los animales están inquietos; las cabras vuelven a la seguridad de su pastor; los perros se adelantan a curiosear no saben qué y Francisco les sigue con inquietud. Descubre en las cruces de una centenaria encina un resplandor especial y entre ellos una imagen preciosa, sentada, con el niño en sus rodillas. Ella le desvela que es la mujer que alumbró a Jesús en Belén. Él no sale de su aturdimiento: reza, llora, ríe…posteriormente, cuando Francisco vuelve al mismo lugar, ella, la Señora, le devuelve el movimiento y la fortaleza a su mano paralizada fruto de su fe y confianza. A partir de ese momento, los alguaciles, el concejo de Alcaraz, el clero y el pueblo dan credibilidad a las palabras de Francisco… Desde entonces hasta ahora, en Cortes no se ha cesado de expresar el amor a la Señora y Ella de realizar maravillas en los corazones de sus hijos. Por eso el año 2022, por primera vez la Imagen de la Virgen de Cortes peregrinó a la aldea de Francisco, Solanilla, hizo una estación en la puerta, donde la tradición dice que vivió su familia y posteriormente se realizó un homenaje a los pastores de la sierra.
FIESTAS
Canto de los Mayos a la Virgen de Cortes
El Canto de los Mayos a la Virgen de Cortes es una tradición popular que se celebra cada año durante la noche del 30 de abril al 1 de mayo. Este evento reúne a los vecinos y devotos en el Santuario de Cortes para rendir homenaje a la Virgen mediante cánticos tradicionales.
El acto comienza con el canto de los «mayos», unas coplas cargadas de simbolismo y devoción, que exaltan la figura de la Virgen y la llegada de la primavera. Estas melodías, interpretadas por coros locales o grupos de vecinos, tienen raíces en la cultura popular y son transmitidas de generación en generación. La celebración crea un ambiente emotivo y participativo, reforzando el vínculo entre la comunidad y el Santuario.
Romería de la Virgen de Cortes
La romería de la Virgen de Cortes, celebrada en Alcaraz, es la más destacada de la provincia y tiene gran relevancia en territorios vecinos como Jaén, Ciudad Real y Murcia. Declarada Fiesta de Interés Turístico de Castilla-La Mancha, su festividad principal se conmemora el 8 de septiembre, cuando miles de devotos acompañan a la Virgen de regreso a su Santuario tras la feria en Alcaraz. Otras romerías importantes se celebran el 1 de mayo y el 26 de agosto, aunque estas fechas pueden variar por motivos excepcionales, como peticiones de agua en tiempos de sequía.
El Santuario de Cortes, situado a 6 km de Alcaraz, tiene un origen histórico importante, relacionado con la reunión en 1265 de Alfonso X el Sabio y Jaime I de Aragón, donde decidieron ampliar la iglesia preexistente tras la aparición de la Virgen.
El 26 de agosto, la Virgen es trasladada desde el Santuario a Alcaraz, destacando las carreras por el camino y el recibimiento en la Puerta Nueva. La peregrinación del 8 de septiembre atrae a miles de romeros, algunos recorriendo largas distancias a pie o descalzos. La Vía Verde de la Sierra de Alcaraz se ha convertido en un camino habitual para esta devoción. Además, el Santuario acoge el Vía Crucis Diocesano el quinto domingo de Cuaresma.
DÓNDE COMER Y DÓNDE DORMIR
El Santuario dispone de dos espacios de ocio y de convivencia:
El Bar Restaurante con un magnífico servicio y atención, así como una serie de variados menús de comida casera donde se reponen fuerzas y se queda con ganas de volver.
Bar Restaurante: 641 022 279 (Juan Carreño) / Horario: 8:30 – 20:00 horas, miércoles cerrado.
El merendero es un espacio lleno de vegetación, de fuentes y de mesas de campo, donde organizar veladas y actividades al aire libre con niños y jóvenes. Se encuentra anexo al santuario y al mismo tiempo dispone de servicios allí mismo. Para su uso es necesario disponer de la autorización de la Archicofradía.
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